Hay que rescatar la escuela técnica

La directora del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), María Rosa Almandoz, cerró ayer en el Aula Magna de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco las Primeras Jornadas de Trabajo "Los jóvenes como apuesta generacional: reubicar el futuro para delinear el presente".

La especialista fue recibida por la secretaria general de la UNPSJB, Silvia León; el titular de Extensión, Alberto Ayape; el decano de la Facultad de Ingeniería, Daniel Barila, y la vicedecana Ester Carbia, quienes agradecieron la visita de la directora del INET y su participación en las jornadas que durante dos días se desarrollaron en la casa de estudios y de la que participó un gran número de docentes y estudiantes de diferentes instituciones educativas de la zona sur de Chubut.
Almandoz rescató el rol de la formación técnica, siendo prueba de ello la decisión de aprobar una ley de educación técnica y de formación profesional, la transferencia de materiales y maquinaria a las escuelas técnicas y el avance en los planes de estudios.
«Se está reconstruyendo la educación técnica que fue devastada por las políticas educativas llevada adelante en los 90. Argentina vivió un proceso de desindustrialización donde se abandonó a las escuelas técnicas que nos distinguían en América Latina como país», sostuvo.
Esta política económica afectó seriamente a las pymes, al ser más barato importar que producir en el país. La consecuencia fue la destrucción «a mansalva» de miles de puestos de trabajo. En correlato la educación se deformó, se simplificó.
Entonces se planteo desde el Estado que no era necesario formar técnicos químicos sino hay industria química.
Para Almandoz, hoy el país propone un modelo que apuesta a la producción, pero evidencia una falta de recursos humanos formados en las especialidades que el momento económico reclama.
La directora del INET afirma que para mantener este proceso de valorización de la enseñanza técnica, que llegaron a ser una tradición, debe haber una «clara relación con el modelo productivo de país».
«La situación es distinta a hace 40  años,  desde lo político económico y desde el modelo de trabajo. Los jóvenes tienen una perspectiva del tiempo totalmente diferente a la que tenían nuestros padres, que tenían confianza en el progreso a través del tiempo y de la fuerza de voluntad para mejorar las cosas. Otra confianza de nuestros mayores era que la incorporación al mundo del trabajo era vital y permitía al hombre mantener su grupo familiar», apuntó.
Almandoz resaltó que en la actualidad hay un número muy importante de jóvenes que no estudia, ni trabaja. «Esto es muy dramático ya que en muchos casos los padres no han tenido una inclusión social y menos un trabajo estable. Antes había una transmisión del oficio de los padres a los hijos; esto en los 90 se quebró».
La funcionaria del INET apunta a las disciplinas como base de la formación de un técnico. «Se trata de articular los conocimientos teóricos con la práctica manual aplicada. Es decir que en esta formación hay una fuerte base científico-tecnológica apoyada en sólidos conocimientos de la matemática, la física y la química», concluyó.

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