Cada una de ellas tiene un peso de aproximadamente una tonelada y media pero se desconoce con exactitud la procedencia de este material de fundición que fuera donado a la ciudad por el conocido músico local Miguel Ormeño, quien por muchos años trabajó con su padre Marcelino en un taller metalúrgico familiar de Cañadón Seco.
De acuerdo al relato que le hizo su padre, las anclas podrían haber pertenecido a un buque que encalló hace muchas décadas en una playa situada a unos treinta kilómetros al sur de Caleta Olivia y gente dedicada a la comercialización de chatarra se ocupó de desmantelarlo en la década del 70 para luego trasladar el material a Buenos Aires por vía terrestre.
Sin embargo, personal policial que monta guardia en el límite interprovincial (Ruta 3) no autorizó el paso de las anclas porque no existía documentación que avalara pertenencia.
Finalmente fue YPF la que se hizo cargo de las mismas, depositándolas en una plaza que existía en Cañadón Seco y como Marcelino Ormeño era un operario de la empresa, junto a otros compañeros tenía la misión de pintarlas de manera periódica, al igual que a otros elementos que existan en ese espacio público.
Cuando la plaza fue reemplazada por otra de nuevo diseño, la comuna se las cedió a la familia Ormeño que ya había comenzado a formar su propio emprendimiento industrial y por lo tanto quedaron en el predio del taller.
Finalmente Miguel decidió donarlas al municipio de Caleta Olivia ya que consideraba que formaban parte del patrimonio histórico de la zona.
En principio una de ellas estuvo detrás del complejo deportivo “Ing. Knusen y otra en el ingreso a la playa Las Roquitas, hasta que finalmente se acordó que ambas quedaran depositadas junto a la ermita de la virgen Stella Maris que fue construida a instancias de una iniciativa de la entonces secretaria de Cultura del municipio, Claudia Rearte y del periodista Sotomayor, fallecido hace pocos años.
Es espacio público, que conforma una pequeña plazoleta fue inaugurado hacen hoy exactamente cinco años y además de constituir un sitio turístico y encuentro de aerobistas, también es visitado por las tripulaciones de los buques pesqueros que operan en el puerto local, quienes se acercan a tributar agradecimientos a su santa patrona, cuya imagen ese flanqueada por los emblemáticos elementos náuticos.
