Homenaje a los mártires del Belgrano junto al busto de Brown
En Caleta Olivia, el homenaje a los 323 tripulantes del crucero ARA General Belgrano que murieron en la guerra de Malvinas cuando la nave fue torpedeada por un submarino nuclear británico tuvo lugar en la tarde de martes, al cumplirse 41 años del trágico suceso bélico.

El acto se realizó en la costanera, donde se encuentra el busto del almirante Guillermo Brown, marino irlandés que adoptó la nacionalidad argentina y es considerado el padre de la Armada Argentina.

Del mismo tomaron parte integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de esta ciudad, algunos funcionarios municipales encabezados por el secretario de Gestión Operativa Pablo Calicate, oficiales de la Prefectura Naval y el jefe de la Dirección Regional Zona Norte de la Policía de Santa Cruz, comisario mayor Daniel Quiroga, además de referentes de la Asociación Browniana y de la Asociación Cultural Sanmartiniana.

En principio se entonaron las estrofas de Himno Nacional y posteriormente el trompetista Miguel Ormeño ejecutó un minuto de silencio, tras lo cual hizo uso de la palabra el presidente de la institución sanmartiniana, Argentino López, quien recordó que el tramo de la costanera donde se erige el busto de Brown se llama “Mártires del Crucero ARA Belgrano” a instancias de una iniciativa que concretara el fallecido senador Pedro Eustacio Molina.

También reseñó la historia del crucero Belgrano que perteneció a la armada de los EE.UU e inicialmente se llamó Phoenix, siendo una de los navíos que intervino en la Segunda Guerra Mundial, siendo atacado en 1941por aviones japoneses cuando estaba anclado en Pearl Harbour y fue adquirido por la Argentina en 1951.

Luego describió el derrotero de vigilancia que realizaba en el Atlántico Sur en 1982 cuando fue torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror, a pesar que navegabas fuera de la zona de exclusión impuesta por el gobierno de la potencia imperialista.

Tras ello, citó testimonios de uno de los oficiales que fueron protagonistas de ese trágico suceso, lamentando la muerte de 323 de sus 1.093 tripulantes, por lo cual resaltó la importancia de rendirles un justo y sentido homenaje.

El sencillo acto, en el que se mostró una pequeña maqueta del navío de guerra, finalizó con la entonación de la Marcha de Malvinas.