Hubo 31 disparos en la vivienda de Ariel González Hanser

Cuatro hombres encapuchados dispararon 31 tiros en el Stella Maris a las 20.30 del lunes con la intención de matar a Ariel González Hanser, de 27 años y de nacionalidad dominicana.

Los delincuentes se bajaron de un vehículo que quedó estacionado en la parte alta del sector del barrio conocido popularmente como el de “madres solteras”.

Una vez frente a la vivienda en la que estaba el objetivo, junto a su pareja, lo llamaron por su nombre. El hombre salió por atrás, pero los que lo habían ido a buscar rodeaban la casa. Desde la calle comenzaron a dispararle.

González Hanser intentó esquivar los 31 balazos, pero 5 se incrustaron en su humanidad. Uno de ellos en una de las manos, quebrándole dos dedos. Otro lo recibió en una rodilla, uno en el muslo, otro en el brazo y un disparo más le ingresó por su espalda, pero no le comprometió ningún órgano vital.

Los tiradores no tenían puntería, o solo quisieron asustarlo. La mayoría de los disparos se realizaron en forma descendente y en dirección al suelo, desde la zona alta de la calle.

Luego de vaciar los cargadores de al menos dos pistolas 9 milímetros, los agresores huyeron en el vehículo donde los esperaba un conductor con el motor encendido.

Los vecinos contaron que la ráfaga de disparos se escuchó como si tiraban con una ametralladora. Pero se trataba de al menos dos armas disparando casi en simultáneo.

“AL SUELO, AL SUELO”

“Al suelo, al suelo” le dijo una vecina a su hijo menor, mientras otra niña que justo pasaba por el lugar quedó atónita ante el feroz ataque. Todos los vecinos se arrojaron al suelo porque el ataque parecía no tener fin. La mayoría escuchó en medio de la noche que primero llamaron por el nombre a la víctima y luego vinieron los disparos.

Un vecino de González Hanser lo subió al vehículo y lo trasladó al Hospital Regional. El automóvil también había sido baleado. En el nosocomio fue sometido a una cirugía pero con el correr de las horas pasó a una sala común ya que su vida no corría peligro.

En el caso intervino Policía de la Seccional Tercera y de la Brigada de Investigaciones que tratan de establecer la identidad de los tiradores. Al parecer, según fuentes policiales, González Hanser había sido señalado días atrás porque habría participado de un ataque similar en el barrio Ceferino Namuncurá.

Por esa razón los investigadores ayer presumían que este ataque había sido un “ajuste de cuentas”.

En el lugar de los hechos, ayer trabajó personal de la Policía Científica que secuestró 28 vainas servidas de 9 milímetros. También sacó fotografías y realizó peritajes de las trayectorias de los disparos que dejaron los agujeros en las chapas del portón de la vivienda.

Al cierre de esta edición no había detenidos.

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