Hundieron un barco chino que será transformado en un parque de buceo
El potero Hu Shun Yu 809, que se encontraba amarrado en el muelle Piedrabuena de Puerto Madryn, finalmente fue hundido este miércoles con el objetivo de transformarlo en un parque de buceo en el Golfo Nuevo, a unos mil metros del monumento al Indio Tehuelche.

La embarcación china que provocó gastos por un millón de dólares y fue detectado en 2015 pescando ilegalmente en aguas argentinas, finalmente fue hundido. Según Héctor Ricciardolo director comercial de la Administración Portuaria de Madryn. El destino del barco será un parque para buceo en el fondo del golfo Nuevo, a unos mil metros del monumento al Indio Tehuelche.

La embarcación llegó cerca de 09:50 a la posición definitiva de hundimiento. El operativo comenzó con la apertura de tomas de mar y tapas rumbos para permitir el llenado y hundimiento controlado de la embarcación.

Cerca de las 10, como estaba previsto, dio inicio el accionar que contó con la supervisión de Prefectura Naval, y cerca las 11:05 la nave había desaparecido de la superficie.

El barco Hu Shun Yu 809 partió a fines de 2014 con 31 tripulantes a bordo del puerto de Zhongshan, provincia de Cantón, República Popular China. A principios de abril de 2015 fueron capturados por Prefectura mientras pescaban dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), y el buque quedó retenido en el muelle con más de 600 toneladas de calamar pudriéndose en su bodega.

El 7 de abril de 2015, alrededor de las 20, mientras realizaban tareas de patrullaje a la altura de Bahía de Camarones, personal del guardacostas Derbes de la Prefectura Naval Argentina detectó en el radar a una embarcación con las luces de pesca encendidas. Faenaba dentro de la ZEEA. Al acercársele, el pesquero apagó las luces. No sólo lo capturaron, también lo abordaron. Se trataba del Hu Shun Yu 809, con 68,40 metros de eslora, 11,20 de manga y 5,20 de puntal. Arriba del buque ninguno de los 31 tripulantes manejaba otro idioma que no fuera el chino. Y algunos marineros ni siquiera hablaban el mandarín ni el cantonés, solo dialectos. Llevaban más de 600 toneladas de calamar que le fueron decomisadas.

Según declaró al diario La Nación, Victor Reyes, socio de Port Service, la agencia marítima que representó al pesquero cuando llegó a Madryn, el valor del barco (unos 350.000 dólares) no cubría ni la mitad de los gastos que acumulaba su permanencia en el país y que nunca fueron abonados por la empresa armadora.