El celador de la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia, Edgar Rodríguez, recuperó este viernes el alta médica en la clínica privada en la que se encontraba internado desde el miércoles. Ahora se recupera en su casa. Ya el mismo miércoles por la noche había sido dada de alta en el Hospital Regional la sargento Mercedes Obrego, que también había sido afectada por el humo mientras junto a Rodríguez evitaban que los reos se fugaran.
“Uno trataba de hacer lo que podía para llevar seguridad”, relató Rodríguez a El Patagónico. Es el celador de los pabellones 3 y 4, y antes de ingresar al lugar en medio de la protesta de los detenidos solo dio aviso a sus compañeros para resguardar su integridad en medio de la confusión y el fuego.
Una vez que bomberos voluntarios cortaron con una sierra circular el ingreso al pabellón porque la puerta de acceso se había expandido debido al calor, “ingresamos con bomberos, para aplacar el fuego que habían iniciado los internos. Nosotros ingresamos para sostener la seguridad”, explicó Rodríguez sobre su acto de servicio junto a Obrego que fue destacado por la jefatura de la alcaidía.
Ante la consulta de que los detenidos hayan coordinado las acciones de protesta por las restricciones del COVID-19 con otros presos de distintos penales del país que por estas horas llevan adelante motines, el celador consideró: “es muy probable que hayan coordinado todo, porque es mucha casualidad que en todos los penales se esté llevando a cabo este tipo de acciones”.
Los detenidos habían quemado colchones, ropa, plásticos y hasta tiraron al fuego un microondas, que tenían autorizado utilizar para calentar la comida que le llevan sus familiares.
“Da mucha impotencia, porque se quejan de la mala comida, dicen que es poca, y hay gente que no tiene ni un plato de comida, y ellos todos los días la tiran a la basura”, cuestionó el policía.
En medio del incendio, a Rodríguez lo llamó un compañero desde el exterior del pabellón. Le dijo que fuera a la ambulancia, porque veía como tenía el hollín en su rostro. Cuando lo subieron al vehículo de emergencia, notaron que le faltaba oxígeno, y de esa manera lo trasladaron de urgencia para cuidados intensivos. “En ningún momento pensaba que iba a estar tan grave”, confesó Rodríguez, que no dudó en intervenir en medio de la cortina de humo para evitar fugas.
