Indignación por el cierre de un laboratorio del Hospital SAMIC

Se trata de la denominada área de medicina traslacional del Hospital SAMIC de El Calafate a la cual el Gobierno nacional decidió desarticularla de manera inexplicable.

También dejó cesante a quien era su titular, Carlos Bruque, licenciado y doctor en Ciencias Biológicas graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Vale señalar que el Hospital de El Calafate forma parte de la red SAMIC (Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad) de alta complejidad sanitaria en Argentina, gestionadas de manera conjunta por el Estado Nacional y las provincias.

Bruque (foto) trabajaba en el Centro Nacional de Genética Médica del ANLIS Malbrán cuando, durante la pandemia, fue enviado a El Calafate en un avión Hércules para ayudar con los diagnósticos de COVID, dado que en principio las muestras de casos sospechosos debían enviarse a Buenos Aires para ser analizadas y el resultado se demoraba varios días.

Estando allí, surgió la propuesta de crear una unidad de medicina traslacional, una disciplina que conecta la investigación básica de laboratorio y la práctica clínica con el objetivo de convertir descubrimientos en nuevos tratamientos, diagnósticos y herramientas que mejoren directamente la salud de los pacientes) en el hospital.

Lo que construyó en estos cuatro años no fue menor:

un servicio de diagnóstico molecular de referencia nacional que recibía muestras del Hospital Garrahan, del Hospital El Cruce y de otros nodos de la red SAMIC, al tiempo que formaba becarios doctorales y residentes en investigación traslacional.

Junto con su equipo, trabajaban en VIH, cardiopatías, enfermedades poco frecuentes, cáncer hereditario y somático. Y, según los propios datos administrativos que las autoridades le habían solicitado, un servicio que generaba ingresos para el hospital.

Sin embargo, hace unos días desde el ámbito sanitario nacional, tomaron una decisión inexplicable: desarticular esta Unidad de Conocimiento Traslacional Hospitalaria Patagónica de El Calafate y dejar cesante a Bruque.

ASAMBLEA4

REPUDIO DE INSTITUCIONES

La medida desató una ola de repudio institucional que involucra a la Cámara de Diputados de la Nación, sociedades científicas, redes hospitalarias y asociaciones de pacientes, que enviaron cartas al Ministerio en respaldo de Bruque y manifestando su preocupación por este cierre intempestivo, pero aún sin respuesta.

También provocó asambleas del personal y una conmoción en la comunidad, que no quiere verse privada del servicio.

En declaraciones formuladas a el portal digital El Destape, fundado por el periodista Roberto Navarro, el científico dijo que la decisión administrativa fue abrupta y sin fundamento técnico.

A su vez, el hospital inició un sumario administrativo cuestionando su desempeño en diagnóstico molecular, a pesar de que esas tareas eran exactamente las funciones para las que fue contratado durante la pandemia y para las cuales se matriculó en el Ministerio de Salud, tal como le fue indicado por la propia institución.

La Asociación de Graduados en Ciencias Biológicas de CABA (AGCB-CABA) lo señaló en una carta dirigida a las autoridades: "Resulta contradictorio que años después se le inicie un sumario por haber realizado precisamente las funciones para las que fue contratado y habilitado”.

El Hospital de El Calafate depende mayoritariamente del Ministerio de Salud de la Nación, lo que hace que la decisión de cierre no sea un asunto meramente local, sino una definición de política sanitaria nacional, lo que hace que los pacientes de esta zona de la Patagonia queden marginados de obtener diagnósticos de precisión para enfermedades oncológicas, genéticas o infecciosas

En tanto, en el Congreso de la Nación,15 diputados y diputadas de distintos bloques firmaron un proyecto de resolución solicitando al Ministerio de Salud que explique las razones del cierre.

El texto también indaga sobre el retiro de equipamiento informático que contenía material sensible de pacientes –hecho denunciado, pero sin respuesta oficial–, y sobre el destino de las muestras biológicas y estudios en curso que estaban bajo análisis cuando todo fue desarticulado.

Fuente y fotos: El Destape