Informe Mosconi: el objetivo de Repsol fue la desinversión de YPF
“El propósito de este documento es aportar evidencia sobre la estrategia de depredación, desinversión y desabastecimiento del mercado interno que desplegó el grupo Repsol desde que tomó el control de YPF en el año 1999”, dice la introducción del texto elaborado por el equipo de intervención de la compañía petrolera.
El gobierno nacional presentó el Informe Mosconi el 18 de setiembre, una denuncia sobre la desinversión de YPF durante los años en que fue administrada por Repsol. El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, hicieron la exposición del documento que incluye material confidencial de Repsol.
La difusión de este material fue en el mismo mes que se cumplieron 20 años de la privatización de YPF durante los planes de achicamiento del Estado y reducción del gasto público en tiempos de la presidencia de Carlos Menem. El gobierno de Cristina Fernández pidió la expropiación de la compañía, siendo ahora el Estado nacional y las provincias de la OFEPHI propietarias del 51% del capital accionario.
El texto de 91 páginas recopila los resultados de una investigación realizada entre el 16 de abril de 2012 hasta el 1 de junio de 2012 por el equipo de la Intervención de la empresa YPF, a cargo del interventor Julio De Vido y el subinterventor, Axel Kicillof. “El propósito de este documento es aportar evidencia sobre la estrategia de depredación, desinversión y desabastecimiento del mercado interno que desplegó el grupo Repsol desde que tomó el control de YPF en el año 1999”, dice la introducción.
“El grupo Repsol utilizó a YPF para apalancar y financiar su estrategia de expansión a escala mundial, depredando los recursos hidrocarburíferos argentinos con una visión corto-placista que priorizó el giro de dividendos a su casa matriz por sobre las actividades de exploración y explotación propias de las mejores prácticas del negocio petrolero”, sostiene el informe.
Repsol nació como una empresa estatal, pero en 1989 comenzó su privatización por parte del Estado español, que terminó completamente en 1997. “Después de la finalización del proceso de privatización, en 1999, Repsol adquirió el 97,81% de la argentina YPF SA. Esto implicó una inversión de 15.169 millones de dólares, aunque en rigor aplicó 13.158 millones de dólares para la adquisición de bonos de deuda reconocidos a un valor nominal de 15.169 millones”, se indica.

EXPANSION
“Con esta compra Repsol amplió su capital a 288 millones de acciones como parte del plan de refinanciación tras la adquisición de YPF. La compra de YPF SA convirtió a Repsol en una empresa multinacional y condujo al cambio de la denominación social por la de Repsol YPF SA. Este hecho es el comienzo de una nueva estrategia de expansión internacional por parte de Repsol, principalmente en Latinoamérica, como ocurriera con numerosas empresas españolas en el mismo período”, se describe.
“Como consecuencia de la adquisición de YPF, Repsol comenzó a diversificar sus actividades al ingresar en la producción de gas y energía eléctrica, aprovechando las sinergias que YPF tenía en el sector energético. Antes de la compra de YPF, Repsol era una empresa con poca experiencia en explotación, exploración y desarrollo”, se explica.
“Los aproximadamente 13.000 millones de dólares que desembolsó Repsol por la compra de YPF fueron recuperados por el grupo en el corto plazo y, paralelamente, el giro de utilidades realizado por YPF SA entre 1999 y 2010, fue de un monto similar”, se sostiene en el Informe Mosconi.

DESINVERSION
“A partir del año 2000, Repsol inició un proceso de transferencia del resto de los activos internacionales que estaban en cabeza de YPF o de alguna de sus subsidiarias a favor de Repsol, perdiendo YPF el gerenciamiento de los mismos casi inmediatamente luego de la compra de Repsol”, se analiza en base al comportamiento empresario del grupo español.
En otro tramo, el Informe Mosconi difunde un documento confidencial sobre un plan de negocios en torno a los combustibles de YPF que implicaba pérdidas porque se basaba en hipotéticos cambios en el esquema de retenciones a las exportaciones de hidrocarburos, que regula los precios internos.
“En un documento confidencial donde Repsol exponía los principales lineamientos de su plan de negocios, se marcaba como fecha posible de la tan ansiada igualación entre precios internos y externos ocurriría, en apariencia, como consecuencia del libre juego de la oferta y la demanda de combustibles. Pero en el mismo plan de negocios se deja claro que la acción de la compañía tiende a consolidar una situación en que la oferta interna se sostiene siempre por debajo de la demanda”, se informa.
“Dicho Plan de Negocios de Repsol plantea como hipótesis de trabajo una igualación del precio del crudo en el mercado interno con su paridad de importación producto de una supuesta (y no justificada) ‘evolución de las retenciones a las exportaciones de crudo que permitirían aumentos en los precios internos’. Es decir, lejos de ser una consecuencia natural del libre mercado, Repsol elaboraba su Plan de Negocios sobre la base de la supuesta eliminación total de las retenciones a las exportaciones de petróleo para el año 2014, con eliminaciones parciales en los años 2012 y 2013”, se indica.
“En lo que hace al gas, los planes de Repsol resultan aún más reveladores. De acuerdo a este Plan de Negocios confidencial, los precios internos del gas aumentarían como consecuencia de la presión al alza sobre el costo del combustible impuesta por los mayores niveles importación”, se detalla.
“Sin embargo, y como lo demuestra el presente informe, la necesidad de importar combustibles fue la consecuencia directa del propio accionar de Repsol en YPF, cuya desinversión significó la caída de la producción de petróleo y gas, con la consecuente necesidad de recurrir a las compras de estos combustibles en el exterior”, añade el Informe Mosconi.