Ingresó a robar a una capilla y se llevó hasta el fiambre que había en la heladera
Un ladrón ingresó a la capilla San Juan Bautista del barrio Próspero Palazzo. Lo hizo por una ventana y se llevó la computadora de la secretaría. Para buscar dinero desparramó las cosas en venta de la feria de Cáritas y hasta se llevó el queso y el fiambre que había en la heladera. Desde la capilla solicitan ayuda a empresas que quieran colaborar con la donación de sillas, mesas y pizarrones para poner en funcionamiento dos aulas en el mes de marzo. A raíz de la inseguridad tuvieron que enrejar la iglesia.

Un ladrón rompió una ventana de la obra de ampliación de la capilla San Juan Bautista de Próspero Palazzo y se llevó la computadora que tenían en la secretaría con toda la información.

El robo ocurrió a mediados de semana durante la madrugada. El delincuente, además de llevarse la computadora, se alzó hasta con el fiambre que había en la heladera y que había quedado de las pizzas que hicieron para vender los voluntarios de Cáritas.

De la capilla, el sacerdote administrador Fernando Franco dijo que robar no es el modo, y que si quería podía pedir, ya que la capilla está abierta para todos aquellos que quieran acercarse a Dios. En estos momentos de crisis, según Franco, el camino debe ser el trabajo y la solidaridad en el prójimo.

El ladrón además de llevarse la computadora, hurgó en la feria que Cáritas tenía preparada en el salón de usos múltiples Juan Pablo II. Lo hizo en busca de dinero, pero Franco recordó que en la capilla no hay dinero.

Lo que dio gracias a Dios el sacerdote es que el delincuente no destrozó ninguna figura en la iglesia y tampoco el sagrario.

Con la colaboración de los feligreses se ha logrado construir dos aulas para que los grupos trabajen cómodamente, pero necesita dotarlas de sillas y mesas, y pizarrones.

Por ese motivo, piden ayuda a aquellas empresas que puedan donar estos elementos para comenzar con las clases de catequesis y el trabajo de los grupos religiosos en marzo.

Al conocerse el robo en la capilla, vecinos se acercaron y donaron dos computadoras que ya no utilizaban y desde la capilla la están poniendo en condiciones para poder reutilizarlas. El sacerdote Franco, destacó la solidaridad de la comunidad que en estos casos ayuda.