En consecuencia, la gitana de aproximadamente 45 años que se llamaría Lucía, no tenía hasta ese momento conocimiento de su nueva situación epidemiológica luego que el miércoles 16 de septiembre diera positivo del virus y ese mismo día protagonizara el primer escape para luego ser luego ubicada en el cementerio al que acudió para despedir los restos de un familiar.
De todos modos y a pesar de que ahora se sabe que su organismo ya había negativizado el virus de la pandemia, igualmente continua siendo buscada por la policía.
Ello en razón que el nuevo panorama de salud no implica que haya proscripto una causa en la cual inicialmente se le imputaban delitos que figuran en el Código Penal, uno de ellos referido a desobedecer disposiciones legales y otro a la propagación de enfermedades contagiosas. Este último cuando aún se la considera que era un caso positivo del virus.
