Investigan a un policía por abuso sexual y sustraer 4 televisores de un hipermercado

El suboficial Cristian Valenzuela es el principal sospechoso de dos hurtos y un presunto abuso sexual simple -todos delitos ocurridos entre el 14 y el 18 de enero de este año-. Se hallaba con certificado psicológico luego de que se le iniciara un sumario administrativo por intimidar con tiros al aire a su ex pareja en 2016. Había ingresado a la Policía de Chubut en el año 2010 y tenía antecedentes delictivos en la provincia de Corrientes, de donde es oriundo. Ayer le secuestraron un Toyota Corolla con el que habría cometido los delitos e incautaron cinco armas de fuego en domicilios de las familias Zugman y Traico, a los que visitaba diariamente.

Cristian Eduardo Valenzuela es correntino y tiene 31 años. Nació en la ciudad capital de su provincia e ingresó a la Policía de Chubut en el año 2010. Según pudo investigar El Patagónico, lo hizo con una causa de robo en su espalda, algo que se les pasó en forma inexplicable a los encargados de la admisión.

Además, el 31 de agosto del año pasado Valenzuela fue llevado a juicio ante el Tribunal Oral Penal N° 2 de Corrientes por el delito en la provincia litoraleña que además del robo incluía “resistencia a la autoridad”. El mismo había sido cometido el 7 de diciembre de 2008.

Pero el beneficio de la duda a Valenzuela lo llevó a lograr la absolución (ver aparte). La Fiscalía había elevado la causa a juicio imputándolo del robo a Julieta Solís, una joven que esperaba el colectivo junto a una amiga en Armenia y Martín Fierro de esa ciudad y cuando iban a subir al micro la joven fue interceptada por Valenzuela que le arrebató de un tirón el bolso, haciéndola caer al suelo y arrastrándola.

Según le endilgó la Fiscalía, Valenzuela subió a una moto 110 c.c. y se fugó. Una hora después las víctimas lo señalaron ante los policías del móvil 868 de la comisaría XI en el barrio Sol de Mayo. No hizo caso al “quédese quieto” e intentó escapar con la moto, pero cayó en un zanjón, se levantó y quiso huir a pie. Lo atraparon de todos modos y era quizás la primera vez que sentía las esposas en sus muñecas, las cuales después la Policía de Chubut le facilitaría para realizar su trabajo, ahora del otro lado de la ley.

OTRA VEZ SINTIO

LOS “GANCHOS”

La segunda vez que Valenzuela sintió las esposas fue ayer a la mañana cuando integrantes de la Brigada de Investigaciones, a cargo de los comisarios Andrés García y Pablo Lobos, ingresaron a su vivienda del Cordón Forestal en Comodoro Rivadavia y lo redujeran junto a integrantes del Grupo de Infantería. Lo sorprendieron durmiendo junto a su pareja y un bebé de corta edad, pero una vez identificado y culminado el allanamiento le quitaron los “ganchos” y fue dejado en libertad ya que la orden judicial no preveía la detención del policía.

La diligencia se produjo en la calle Código 714, al final de la avenida Chile. Los investigadores de la división lograron obtener resultados de unos seguimientos y observaciones de cámaras de seguridad en el hipermercado Walmart de Kilómetro 4 y de una estación de servicio de Kilómetro 5, para reunir las pruebas que le sirvieron al funcionario de fiscalía Cristian Ovalle para solicitar a la juez Gladys Olavarría tres órdenes de allanamiento en busca de indicios en torno a tres causas: dos de hurto y una de abuso sexual simple.

Valenzuela es investigado por el Ministerio Público Fiscal por haber sustraído el domingo 14 de enero dos televisores Led de 40 pulgadas del Walmart de Kilómetro 4, con un equipo de sonido. La maniobra no fue detectada por los empleados de seguridad. Valenzuela salió por la puerta de emergencia. Y cargó todo a su automóvil Toyota Corolla blanco modelo 2016.

“Las alarmas no sonaron”, dijo una fuente sin ocultar su sorpresa. La misma maniobra la repitió el jueves 18 de enero en el mismo lugar y bajo la misma modalidad. También esa oportunidad se llevó dos televisores Led y un parlante de sonido. Nadie se lo impidió.

Más temprano, ese mismo 18 de enero una mujer realizó una denuncia de abuso sexual que había sufrido a las 4:30. Dijo que un joven la forzó a pasear por distintos lugares y la amenazó con un arma para finalmente abusarla con tocamientos. La víctima describió tatuajes muy particulares como los de Valenzuela y las características del vehículo.

Tras describir el recorrido, la Policía buscó cámaras y pudo identificar al vehículo. Se trataba dl Toyota Corolla del policía de la Seccional Cuarta que desde 2016 está bajo certificado psicológico luego de que le sacaran el arma de fuego reglamentaria por haber efectuado tiros al aire en la casa de su expareja en el barrio Moure y protagonizar una discusión en el lugar con los vecinos. El policía en esa ocasión fue denunciado por su expareja ante la Comisaría de la Mujer, pero en esa ocasión no fue detenido.

Ayer en su casa se le secuestró el Toyota 2016 –a nombre de él- con el que habría cometido los tres delitos. La Brigada secuestró además prendas de vestir del efectivo policial y su teléfono particular.

El contenido de los mensajes de texto y con quiénes se relacionaba el efectivo policial podrían ser reveladores, ya que se lo veía diariamente en estos últimos días concurrir a la vivienda de las familias Zugman y Traico, ubicadas en Polonia al 500 y El Chubut al 2.400. Las autoridades no saben aún qué tipo de relación tenía el policía con los gitanos “reducidores” que ahora podrían ser investigados por “encubrimiento”, debido a que se hallaron parte de los elementos robados en el lugar.

En las viviendas de los gitanos la Policía además secuestró cinco armas de fuego, largas y cortas que no tendrían papeles de tenencia y encontró dos televisores que se presumen serían los sustraídos, uno de ellos aún con la caja en envoltura.

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