Son 168 hectáreas, a 27 metros sobre el nivel del mar, que cuentan con la humedad suficiente para albergar selvas en galería y la típica flora y fauna del Delta. La Isla Martín García es un lugar mágico, donde la naturaleza convive con la historia.
Ubicada prácticamente en la confluencia de los ríos Uruguay y de La Plata, a 33,5 kilómetros del puerto de Tigre y a cuatro de la costa uruguaya, esta isla está rodeada de lagartos overos de hasta más de un metro que merodean por el camping en espera de ser alimentados por los turistas.
Desde la lancha que parte del Puerto de Tigre rumbo a la isla, el visitante puede observar el Monumento al Remero, el Puerto de Frutos y el Parque de la Costa. Luego, ya sobre el Río de la Plata, las costas de Buenos Aires, para unas tres horas después arribar a destino.
La isla tiene un lugar de privilegio en la historia argentina, siendo testigo de hechos que conmocionaron al país. Años atrás, la única opción para el turista era ir y volver en el día, ya que no había hospedaje, sin embargo, hoy las cosas cambiaron y el pequeño archipiélago cuenta con hostales, un camping con albergues y la Hostería Martín García, con pensión completa, donde los comensales pueden darles de comer a los lagartos overos que se aparecen en la orilla del río a reclamar su almuerzo.
PARTE DE LA HISTORIA POLITICA
En la isla el turista puede recorrer lugares que aún conservan su estado primitivo, como el viejo faro que data de 1881 y que dejó de funcionar en 1927, erigido durante la primera presidencia Julio Argentina Roca; y el museo que surgió por iniciativa de los isleños con la colaboración de la Armada, donde se exhiben objetos personales de importantes figuras históricas, documentos que testimonian hechos de la época colonial y también armas de guerra.
En el archipiélago también se encuentra el antiguo penal, donde alojaban a reos de alta peligrosidad de Buenos Aires y Montevideo, y permanecieron incomunicados los ex presidentes Hipólito Yrigoyen, Marcelo T. de Alvear, Arturo Frondizi y Juan Domingo Perón.
También es muy visitada una panadería inaugurada en 1813, el viejo cine-teatro que tienta al turista y el laboratorio donde el doctor Angel Mazza, descubridor de la vacuna contra el mal de Chagas, desarrolló gran parte de su actividad.
De todos los sitios el penal suele ser el más visitado. La historia cuenta que Alvear llegó con su mujer, la cantante lírica Regina Pacini, su médico personal y con una comitiva integrada por secretarios y personal doméstico. Por su parte, Frondizi fue el que más tiempo estuvo preso allí: un año y medio, a partir del 29 de marzo de 1962. Mientras que Perón, permaneció sólo tres días, del 14 al 17 de octubre de 1945, ya que una manifestación del pueblo a Plaza de Mayo, voceando por su libertad, hizo imposible retenerlo más tiempo. La isla fue descubierta en febrero de 1516 por Juan Díaz de Solís, quien al buscar un paso interoceánico se topó con el Río de la Plata y, en una de estas exploraciones, concretó el hallazgo. De allí en más, el lugar fue testigo de un sinfín de batallas y hechos históricos, y ahora es un destino turístico ideal para disfrutar durante un fin de semana.
