Jayde ante el Alzheimer precoz: "vivo como si sólo me quedaran 15 años"

La británica Jayde Green tiene 27 años pero ya se está preparando para la llegada de una enfermedad propia de una edad mucho más tardía.

Jayde Green acaba de descubrir con un estudio genético que tiene la misma mutación que hizo que su padre desarrollara los primeros síntomas de Alzheimer cuando tenía apenas 42 años.
Green tenía entonces 12. "Para cuando cumplí los 14 años, ya se había olvidado prácticamente de quién era yo", relató en una entrevista a la BBC.
Cuando apareció la enfermedad Jayne vivía sola con su padre. Cuenta que al principio empezó a notar que su padre se quedaba de repente en blanco y empezaba a repetir cosas, preguntas o no recordaba detalles de conversaciones que habían tenido.
Su salud se deterioró rápidamente y poco después Jayne se mudó a vivir con sus abuelos. "Cuando fui a verlo a la residencia no tenía ni idea de quién era yo. Me sonreía pero su mirada no reparaba en mí, iba más allá de mi cara".
Para Green, esa experiencia siendo adolescente fue tan dura que dejó de visitarlo con frecuencia.
El padre de Jayne Green tuvo los primeros síntomas de Alzheimer a los 42 años. Dos años después ya casi no podría reconocer a su hija. "Fue pasando más y más tiempo y lo siguiente que oí es que había fallecido".
El padre de Jayne Green tenía un hermano gemelo que también desarrolló alzhéimer antes de los 45 años. La enfermedad de Alzheimer suele diagnosticarse después de los 65 años. Cuando se presenta antes de esa edad se considera Alzhéimer de Inicio Precoz.
Uno de cada 20 casos de Alzhéimer afecta a gente entre los 40 y los 65 años. Los científicos han identificado varias mutaciones genéticas que activan la enfermedad prematuramente a lo largo de varias generaciones.
Jayne sabía que tenía un riesgo genético de desarrollar Alzhéimer de inicio precoz, pero hasta que tuvo a Freddy no se preocupó mucho por la posibilidad de que le pudiera pasar a ella.
"El deber de responsabilidad te golpea cuando tienes un hijo. Empiezas a preocuparte por cada detalle del futuro y por tu salud, porque tú tienes que estar presente para ese niño", dijo. Y por eso decidió hacerse un análisis genético. Tres semanas después llegaron los resultados que confirmaban que tiene la misma mutación genética que su padre.
"Prácticamente desde el día en que nació tengo una libreta en la que he estado escribiendo cosas para Freddy, porque quiero que sepa cómo me siento ahora mismo, en este preciso instante. Y quizás yo no esté en el futuro para contárselo".
Ahora, Jayne sabe que hay un 50% de posibilidades de que su hijo Freddy también tenga el gen del Alzheimer precoz.
"Mi mayor miedo es que él también lo tenga. No podría soportar la idea de que él pase por lo mismo que yo y de que se le acorte la vida. Y mi segundo mayor miedo es que yo no pueda verlo crecer. No puedo soportar la posibilidad de no estar a su lado para apoyarlo", contó.
Ahora mismo Jayne no muestra ningún síntoma de la enfermedad y está participando en varios ensayos clínicos. No hay nada que pueda hacer por ahora, salvo esperar que no le pase lo mismo que a su padre.
"Me aferro a la idea de que tengo unos quince años", le dijo a la BBC, comparándose con la edad a la que su padre empezó a mostrar síntomas de la enfermedad.

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