Jorge Aynol: “estos momentos son inexplicables con palabras”

El jugador fue desequilibrante en el clásico comodorense al marcar dos goles, y asistir a Juan Tello en el tercero. El “Coky” le dedicó el título a su familia, a su sobrina recién nacida y a su hermano Alejandro. “La diferencia estuvo en la actitud de un equipo y otro. Esto es un premio al esfuerzo”, destacó en los vestuarios.

El delantero y goleador Jorge “Coky” Aynol vivió un clásico inolvidable ayer en el estadio municipal de Comodoro Rivadavia al anotar dos goles para Jorge Newbery y habilitar a Juan Tello en el tercero para sentenciar la historia. Una victoria en un partido con las dos hinchadas y celebrar el título del torneo Zonal “A” del fútbol es algo impagable para el jugador nacido en Kilómetro 27, y que supo aprovechar los momentos justos en el segundo tiempo.
Le tocó jugaron 85m porque Pedro Tula lo sacó casi sobre el final del juego para que se lleve el reconocimiento de la gente, ya con el resultado definido. Recibió el abrazo del banco de suplentes, y esperó casi sin ropa los últimos cinco minutos. Con el pitazo de Alejandro Sepúlveda salió despedido para la popular, con ganas de abrazar a toda la hinchada de Newbery. Gritó, cantó, saltó y festejó hasta el cansancio.
Luego ingresó con un bombo al vestuario y siguió liderando el festejo íntimo con sus compañeros.
“Estos momentos son inexplicables con palabras, pero creo que esto es muy merecido. Nadie nos regalo nada y es un premio al esfuerzo. Este equipo viene laburando hace un tiempo junto, y es un proceso donde han pasado preparadores físicos, kinesiólogos y jugadores. Por suerte se nos pudo dar un gran resultado y demostramos desde el primer minuto que queríamos quedarnos con el título”, confesó emocionado casi hasta las lágrimas.
No es tarea sencilla ser elegido el jugador del partido en una definición de un torneo, y que sea a cancha llena. A más de uno se le puso la piel de gallina al ver el recibimiento de ambos equipos, pero cuando la pelota empezó a rodar solo son once contra once, y de ahí en más todo pasa por la cabeza de cada uno. “Hacía mucho que no tenía un partido así, con goles incluidos. Ahora me hace falta una buena pretemporada para estar en un buen nivel porque creo que apurarme en la rehabilitación para jugar el torneo del Interior, me terminó pasando factura en lo físico. Esto es un empuje anímico muy importante para lo que viene, pero vamos a aprovechar esta invitación que nos dieron porque creo que nos la merecíamos”, sentenció.
Cuesta analizar un partido de noventa minutos ante tanta euforia desenfrenada, ante las ganas de gritar y dedicarle todas las canciones al eterno rival que se fue masticando bronca porque la fiesta ayer fue azul y blanca. Sin embargo el goleador pisa la tierra y asegura convencido: “Creo que la diferencia estuvo en la actitud de un equipo y otro, y nosotros las chances que tuvimos las supimos aprovechar. Un delantero siempre necesita hacer goles, en la primera etapa me había quedado una y no la supe aprovechar y por suerte en la segunda mitad tuve revancha y pude anotar dos veces. Esto es para mi familia, mis viejos, mi sobrinita que llegó a este mundo hace un mes y me acordé de mi hermano Alejandro que por esas cosas del fútbol no pudo estar en el plantel. Se lo quiero dedicar a él, y decirle que no baje los brazos y que le de para adelante. Seguramente vamos a compartir un clásico juntos más adelante”, sentenció el goleador nacido en Kilómetro 27.

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