Jorge Constanzo: "no tenemos apuro de poner en peligro a nadie"
"Queremos jugar, por los chicos, pero si me decís hoy 'convocalos para que entrenen', te voy a decir 'no', porque no podés meter ni veinte personas en un vestuario de cuatro por cuatro. Si se te contagia alguien, buscate una pala urgente, hacé un pozo y enterrate solo, como en los dibujitos animados", sentenció el presidente de General Saavedra.

En medio de la cuarentena por el Covid-19, las realidades de los clubes varían según las necesidades. En el caso de General Saavedra, su presidente, Jorge Constanzo, asegura que no hay apuro para volver a la acción porque, más allá de priorizar la salud, la institución no tiene pérdidas ni deudas.

“Somos un club bastante bien estructurado, no tenemos deudas y, si estamos parados, tampoco tenemos grandes salidas de dinero. Nos manejamos con becas que nos da el Ente Comodoro Deportes. En este momento no tenemos ningún apuro de arrancar, de poner en peligro a nadie”, remarcó en diálogo con El Patagónico.

“Queremos jugar, por los chicos, pero si me decís hoy ‘convocalos para que entrenen’, te voy a decir ‘no’, porque no podés meter ni veinte personas en un vestuario de cuatro por cuatro. Si se te contagia alguien, buscate una pala urgente, hacé un pozo y enterrate solo, como en los dibujitos animados”, enfatizó el dirigente que lleva once años al frente del “Parque”.

En ese sentido, se diferenció de quienes necesitan que vuelva el fútbol para saldar deudas. “Ahí disiento con algunos colegas. Si decimos que somos un fútbol amateur, no podés pagarles sueldos elevados a jugadores, técnicos y preparadores físicos, porque en momentos así llegan a la desesperación de que la pelota tiene que rodar para pagarles”, aseveró.

Por otra parte, valoró el costado solidario de la institución en tiempos de crisis, haciendo hincapié en la inundación de 2017 y en la actual cuarentena por el coronavirus.

“Hace dos años, con el tema de la inundación, trabajamos 75 días asistiendo a un par de merenderos, llevándoles comida a la noche, y les dejábamos las cosas para que se cocinen ellos al mediodía porque a nosotros se nos hacía imposible”, recordó.

“Para esta pandemia no podíamos estar ajenos a la situación. Hice una compra unipersonal de insumos para el Hospital Alvear. Le llevamos una cantidad importante de alcohol en gel, jabón líquido, lavandina y hasta Espadol”, resaltó.

Asimismo, señaló: “Paralelo a eso, comenzamos con una pequeña campaña de recolección de víveres para gente de nuestro club, porque es como en todos lados, tenés quien vive bien, quien está ahí y quien está mal. Siempre nos hacemos eco de ese tipo de situaciones”.

En Saavedra conviven el fútbol masculino, el fútbol femenino y el hóckey, pero un rasgo fundamental es la inclusión de personas con discapacidades, que se suma a ese lado solidario del club.

“Venimos haciendo un trabajo muy puntual con los chicos con discapacidad. Tenemos chicos que están jugando en divisiones formativas, y hasta el año pasado tuvimos a un chico jugando en Reserva, pero por razones de estudio y de enfermedad se ausentó en el último tramo del torneo”, comentó.

A la espera de la vuelta a la acción, aunque sin desesperarse, el club Saavedra se mantiene en el camino de la austeridad. Pero eso no impide el progreso.

“Ya tenemos el cableado para poner la iluminación LED en la cancha. Son 12 reflectores. Cuando tenía que venir la gente a amurar los reflectores, arrancó la cuarentena. Estuve hablando con la gente de la empresa y me dijeron que entre lunes y martes empiezan con la etapa final”, adelantó Jorge Constanzo.