El presidente Javier Milei concretó este lunes el veto total a dos leyes clave aprobadas por la oposición en el Congreso: la que establecía un aumento para jubilados y la que declaraba la emergencia en discapacidad.
La decisión, publicada en el Boletín Oficial a través del decreto 534/2025, deja sin efecto las mejoras que esperaban los jubilados, pensionados y personas con discapacidad.
La medida del Ejecutivo se fundamenta en la defensa del equilibrio fiscal, principal bandera de la gestión de Milei. El presidente había advertido en varias ocasiones que la aprobación de estas leyes era un "intento de golpe institucional" que atentaba contra el superávit y la sostenibilidad económica del país.
¿Cómo quedan los haberes jubilatorios?
Con el veto presidencial, los jubilados y pensionados no percibirán el aumento de emergencia del 7.2% que proponía el proyecto. De igual forma, queda sin efecto la creación de un bono permanente que, según la ley, se elevaba de $70.000 a $110.000 y sería actualizable. Tampoco se reinstalará la moratoria previsional, que permitía a quienes no contaban con los 30 años de aportes acceder a una jubilación.
En consecuencia, los haberes de jubilados y pensionados de ANSES se mantendrán sin los incrementos previstos en la ley vetada. Los montos a cobrar en agosto se regirán por el calendario de pagos vigente, sin los beneficios adicionales que se esperaban.
La ley de emergencia en discapacidad, también rechazada
Además del rechazo a la mejora jubilatoria, el presidente Milei también vetó la ley que declaraba la emergencia nacional en discapacidad. Esta norma, que tenía vigencia hasta 2026, establecía la creación de una nueva Pensión No Contributiva por Discapacidad y una compensación económica de emergencia para los prestadores del sistema. Al igual que con el resto de los proyectos, el Gobierno argumentó que la medida era inviable fiscalmente.
La decisión de Milei abre un nuevo capítulo en la confrontación con la oposición, que ahora tiene la posibilidad de insistir en el Congreso para revertir el veto presidencial. Para ello, necesitará reunir una mayoría especial de dos tercios en ambas cámaras, una tarea que se presenta compleja en el actual escenario político.
