El jugador Franco Debernardinis se inició en la Escuela Municipal de Sarmiento donde conoció el hándbol y de ahí lo tomó con una forma de vida. Su llegada a Comodoro Rivadavia para jugar en Nueva Generación fue el primer cambio grande en su vida, pero tenía en claro el objetivo. Fue el escalón previo para ir a Buenos Aires y jugar en la Universidad Nacional de Luján (UNLu) donde sin duda obtuvo una vidriera para llegar al exterior.
Con el profesor César Cuffoni estuvo en Juveniles y también jugó en Mayores y en la Selección de Chubut, lo que significó el gran el salto a Buenos Aires. La última temporada la jugó en Italia, en el Club Verdeazzurro Sassari y con la pandemia por el COVID-19 todo cambió. Actualmente espera ofertas para continuar su carrera en Europa.
“Esta última temporada jugué en Italia de lateral derecho, pero en UNLu jugué de central. Siempre en la selección de Chubut he jugado de pivote, mi posición fija, la que quiero jugar siempre es primera línea, pero estoy abierto a lo que necesite el equipo”, comentó en dialogó en el vivo que realizo a través de Instagram con la Municipalidad de Sarmiento.
Jugador de la selección de Chubut, desde menores pasando por todas las categorías hasta Mayores donde llegó siendo primer año junior, comentó como vivió el comienzo de la pandemia y su presente.
“Hoy entreno solo, doble turno, el corte de la competencia, nos afectó muchísimo con el equipo en Italia, y a la Argentina por el momento no podía volver y la mejor decisión fue venirme a Holanda para estar con mi familia, para tratar de pasar la cuarentena de la mejor manera”, explicó.
Del otro lado del mundo no se olvida de los técnicos que fueron referentes en su carrera deportiva y nombró a varios. “Todos los técnicos que tuve siempre me marcaron un montón de cosas, Cesar fue el que me enseño y el que me formo en mis inicios, en Nueva Generación tuve la oportunidad de estar con tres grandes técnico, Matías Alvarez, Miguel Márquez y Carlos Riaño. Ellos me dieron lo que me faltaba para terminar de formarme. Me formaron como jugador y como persona, y en Buenos Aires, tuve la oportunidad de estar con Elio Fernández, para mí es el mejor entrenador de Argentina, fue campeón muchísimos años con Ballester, primero me hizo correr un montón, pero me enseño bastante”, sentenció.
