En la plaza Sagrada Familia y con la presencia de numerosas familias la comunidad de Cañadón Seco compartió el sábado por la noche el tradicional encendido del árbol de Navidad, que representa uno de los acontecimientos más sublimes de la grey católica y trae consigo la renovación de las esperanzas.
El presidente de la comisión de fomento, Jorge Soloaga, junto a su equipo de trabajo, acompañados por el Diácono Mario Sosa, encabezaron esta celebración que preanuncia las fiestas de fin de año.
En ese ámbito convenientemente preparado para el esperado evento, se difundió el significado de la Navidad a través de la representación de un cuento que narra la historia del nacimiento del Niño Jesús protegido por su madre, la Virgen María, la presencia de pastores rodeando el pesebre viviente y la llegada de los Reyes Magos y de Papa Noel.
Durante la magnífica representación, alumnos del jardín de infantes, de la escuela primaria, del colegio segundario, adolescentes que son asistidos en la Casa de la Fundación Valdocco y referentes de diversas instituciones de la localidad, fueron protagonistas de una serie de simbólicos obsequios dedicados al Niño Jesús.
El diácono Mario Sosa, en su invocación religiosa dijo que “no es casual que estemos aquí en este lugar donde nos congrega la Sagrada Familia de Nazaret y hoy queremos pedir la bendición de este hermoso árbol que nos va a recordar lo importante que es para nosotros los cristianos”.
Y de manera especial brindó una bendición “a nuestros mayores, a nuestros abuelos, que en este tiempo están siendo avasallados en sus derechos”.
FERVIENTE DESEO
Al hacer uso de la palabra, Jorge Soloaga expresó su más ferviente deseo de felicidad para toda la comunidad, procurando potenciar ese estado de ánimo ante las difíciles situaciones sociales y económicas que hoy se afronta en todo el país, exclamando: “Feliz Navidad, bendecido año nuevo, con fe, esperanza y, amor para continuar transformando este bendito suelo de Cañadón Seco”.
”Al pie del árbol que es el símbolo de la familia, con la luz y la estrella que simbolizan la protección de Dios, pedimos humildemente que no hayan dirigentes insensibles que ponen en riesgo de perder la vida a nuestros adultos mayores. Que no haya dirigentes que con soberbia y altanería criminal le quitan el plato de comida a miles de familias en la Argentina” reflexionó.
Por último pidió “que en nuestra tierra haya paz, pan y trabajo y que no haya empresarios insensibles que aplasten a los trabajadores”.
Al finalizar el inolvidable evento se realizó un brindis comunitario y los niños y niñas pudieron entregar su carta de Navidad y posar para una foto con Papá Noel.
