Juzgan al delegado petrolero por el homicidio de Marcelo García
El juicio por el homicidio de Marcelo García –conocido como el descuartizador de Las Torres– finalmente comenzó ayer y por el caso está siendo juzgado Adrián Currulef, quien llegó en libertad al debate. De manera alternativa el fiscal planteó el exceso en la legítima defensa, para el caso que no pueda probar el homicidio agravado. En tanto, para su abogado el sospechoso debe ser absuelto porque no se podrá probar que estuvo en el lugar y en todo caso se debería calificar como homicidio en legítima defensa.
El juicio oral y público contra el delegado petrolero Adrián "Pepo" Currulef comenzó finalmente ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. A él se le atribuyó el homicidio del tristemente célebre "descuartizador de Las Torres", como se hizo popularmente conocido Marcelo Alejandro García (42).
El crimen ocurrió a las 6 de la mañana del domingo 27 de julio del año pasado, en la zona de boliches de La Loma. En Alvear, casi avenida Rivadavia, estaba estacionada la Toyota Hilux que, entre otros, solía conducir Currulef. A poca distancia se encontraba el vehículo en el que se movilizaban García y otro sujeto. Hasta la Hilux se dirigió la víctima fatal, presuntamente con un arma en su mano.
El testigo más relevante que declaró ayer dijo algo similar y recordó que esa madrugada subía con su padre por Alvear y observó que un hombre cruzaba la calle con un arma en la mano. El sujeto se dirigió hasta la camioneta blanca –en la que se estima estaba Currulef- y metió medio cuerpo por la ventanilla, se produjo un forcejeo y se escuchó una detonación de arma de fuego, tras lo cual se desvaneció quien estaba fuera del vehículo, mientras que el que se hallaba en el interior bajó y salió corriendo del lugar.
Por otro lado, un policía que realizaba servicio de adicional en "Ele Multiespacio" recuerda que le comentan que había una persona tirada, herida, cuando se dirige al lugar lo trataban de ascender a un rodado, cerca de la estación de servicio. Dan aviso al móvil policial y al servicio de ambulancia. Otro adicional recuerda que le dan aviso que al costado de la estación de servicio había una persona baleada tirada. "Nos acercamos al lugar al costado de la estación y había una Eco Sport con dos masculinos y una mujer y esta persona tirada en el piso", recordó. Llaman al móvil que llega casi inmediatamente y allí toma intervención Comisaría.
Otro de los relatos escuchados, fue el del oficial de servicio de la Comisaría Segunda que recuerda que toma conocimiento cuando solicitan por equipo presencia policial en la calle Alvear, entre Rivadavia y Ameghino. Cuando llega al lugar había dos personas que intentaban ayudar a otra herida en el pecho, tenía sangre. Lo suben a la camioneta Eco Sport y lo trasladan, escoltados por la policía, al Hospital. En la guardia una doctora le comunica que la víctima ya había fallecido, ingresó sin signos vitales. Pone inmediatamente en conocimiento al fiscal de guardia y luego recuerda haber vuelto al lugar del hecho y constata una camioneta Toyota Hilux, blanca en marcha y con un celular enchufado. También describe 4 vainas servidas, manchas hemáticas y un proyectil 9 mm. que fueron secuestrados por Criminalística.
El debate, que debía realizarse el 22 de junio y se suspendió hasta ayer, está presidido por la juez penal Raquel Tassello y el tribunal se completa con los jueces Mariano Nicosia y Américo Juárez. En tanto, el Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal general, Adrián Cabral, y la defensa particular de Currulef la ejerce el abogado Alejandro Fuentes.

LA TEORIA DEL CASO SEGUN LAS PARTES
En su teoría del caso, el fiscal Cabral se refirió con precisión a las circunstancias de tiempo y lugar, dejando una penumbra en el modo. En tal sentido ubicó a Currulef a la hora del día señalado a bordo de una Toyota Hilux sobre Alvear, entre Rivadavia y Ameghino. En tanto, sobre Marcelo García sostuvo que se acercó al primero, presumiblemente portando un arma de fuego en sus manos y al llegar se produjo una discusión que se transformó en forcejeo. En ese contexto le atribuyó a Currulef la autoría de al menos tres disparos de arma de fuego contra García, dos de los cuales le produjeron lesiones.
En otro tramo señaló que el herido fue trasladado por dos personas al Hospital Regional a bordo de otra camioneta y allí falleció debido a rotura de aorta toráxica.
Con respecto a Currulef afirmó que tras los disparos se dio a la fuga a pie dejando abandonada en el lugar la camioneta marca Toyota. Ese hecho fue calificado como "homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor". De todas maneras, subsidiariamente el caso fue calificado como "homicidio cometido con exceso en la legítima defensa".
El defensor, por su parte, sostuvo que Currulef no fue el autor del homicidio de García y afirmó que no fue visto en el lugar del hecho, ni existe elemento de prueba para ubicarlo allí. "Puede haber sido abordado por García, produciéndose un forcejeo y producto de ello ocasionarse los disparos que terminaran con su vida", sostuvo y propuso la figura de "homicidio en legítima defensa", anticipando que reclamará la absolución.