La agresión física afecta al 66% de las víctimas de violencia doméstica
Según datos de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, 4.807 mujeres denunciaron este año que sufrieron violencia familiar. El 66% dijo haber sido agredida físicamente, es decir que sufrió lesiones o empujones, tirones de cabello, zamarreos, puntapiés, pellizcos, amagos o intentos de estrangulamiento. Las mujeres de entre 22 y 39 años fueron las más afectadas.

La mayor cantidad de denuncias recibidas a lo largo de 2017 en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (OVD) fueron por maltrato físico, y de todas ellas, las jóvenes de 22 a 39 años fueron las más afectadas, según los últimos datos del organismo.

De enero a diciembre acudieron a la OVD 4.807 personas afectadas por hechos de violencia familiar, de las cuales 3.176 (66 por ciento) manifestaron sufrir episodios de agresión física, informó ayer la dependencia judicial.

Dentro de este último grupo, 1.517 personas (48 por ciento) aceptaron ser examinadas por el equipo médico de la Oficina.

Las mujeres de entre 22 y 39 años fueron las más afectadas, en tanto 12 por ciento de estos casos correspondió a varones de esas edades.

En la OVD se registran como casos de violencia física, no solo los que requieren la constatación de lesiones en el momento, sino también los episodios relatados durante la entrevista que no siempre dejan secuelas físicas: empujones, tirones de cabello, zamarreos, puntapiés, pellizcos, amagos o intentos de estrangulamiento, entre otros.

En ese marco, los médicos de la OVD constataron que las personas que sufrieron lesiones físicas, la mayoría tuvo signos en brazos, antebrazos y manos, seguidos por marcas en el rostro, muslos, piernas y pies, y en menor medida en el tórax y el cuero cabelludo, entre otras partes del cuerpo.

La suma de estos datos supera el 100 por ciento porque una persona puede presentar más de una lesión, precisa el informe.

Casi la totalidad de las personas presentaron lesiones provocadas por un golpe dado con la mano o con un objeto duro; también se registraron contusiones y lesiones cortantes, quemaduras con agua caliente, cigarrillos, soplete y alcohol.

Las menos frecuentes fueron las lesiones punzantes por agresión con navaja, tijera y apuñalamiento cortante.

Los informes médicos consignaron posibles secuelas, como cicatrices, fracturas, marcas en la piel, entre otras, en el 39 por ciento de las personas evaluadas.

En tanto, los últimos datos de la violencia extrema como el femicidio, que se conocieron el mes pasado, confirmaron que en Argentina una mujer fue asesinada cada 30 horas entre enero y octubre de 2017.

Ese dato surgió de un relevamiento realizado por distintas organizaciones que trabajan en la temática, que llegaron a constatar 245 casos registrados, según la Asociación Civil La Casa del Encuentro.

Por su parte, la organización Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), que relevó medios gráficos y digitales entre enero y el 17 de noviembre, indicó que encontraron 254 casos de femicidios, de los cuales en el 18 por ciento se había realizado una denuncia previa, y en el 12 por ciento había una medida de restricción, es decir que se podría haber evitado la muerte en un 30 por ciento de los casos.