Ocho integrantes de la Infantería de Marina estadounidense se encuentran en Tierra del Fuego desde el 8 de septiembre y participan de actividades junto al Batallón de Infantería de Marina N°4. Desde sectores políticos fueguinos reclamaron precisiones sobre el marco legal, el equipamiento ingresado y la duración de la presencia extranjera.
La Armada Argentina confirmó que ocho integrantes de la Infantería de Marina de los Estados Unidos se encuentran en Ushuaia realizando actividades de entrenamiento junto a personal del Batallón de Infantería de Marina N°4.
Según informó oficialmente la fuerza, la actividad comenzó el 8 de septiembre y está previsto que se extienda hasta el martes 22. La Armada la definió como un “intercambio de expertos en zonas de clima frío” y señaló que se trata de una comitiva reducida de instructores y especialistas.
Las prácticas incluyen técnicas de baja montaña y frío extremo, entre ellas uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino, maniobras de autodetención y procedimientos de supervivencia y movilidad en ese tipo de ambiente. De acuerdo con la información oficial, estos intercambios entre ambas fuerzas se realizan en Ushuaia desde 2017 dentro de un marco de cooperación bilateral.
Reclamos por el marco de la actividad
La confirmación generó cuestionamientos entre dirigentes de Tierra del Fuego, que pidieron información sobre las condiciones bajo las cuales ingresó el personal militar estadounidense y qué autorizaciones respaldan su presencia.
La senadora nacional Cristina López presentó un pedido de informes para que el Gobierno detalle la cantidad de efectivos, el equipamiento ingresado, el tiempo de permanencia y si existen relevos previstos una vez concluida la actividad anunciada.
También reclamó precisiones sobre la eventual presencia de armas, drones, sensores y sistemas de comunicaciones, así como sobre el destino de ese material al finalizar las maniobras.
Por su parte, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, sostuvo públicamente que la presencia de los efectivos extranjeros debería contar con intervención del Congreso y pidió aclaraciones sobre el alcance institucional de la actividad.
La legislación argentina establece un régimen específico para la entrada de tropas extranjeras y la salida de fuerzas nacionales en ejercicios militares combinados. Durante 2026, el Poder Ejecutivo utilizó decretos de necesidad y urgencia para autorizar distintos ejercicios ante la falta de tratamiento parlamentario de los planes correspondientes.
El antecedente de otros ejercicios con Estados Unidos
Este año ya hubo otras actividades militares conjuntas con personal estadounidense autorizadas por decreto. En abril, por ejemplo, el Ejecutivo habilitó mediante el DNU 264/2026 el ingreso de medios y personal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para participar del ejercicio “Daga Atlántica”.
En el caso de Ushuaia, la Armada presentó la actual actividad como un intercambio técnico y de capacitación en ambientes de frío extremo, mientras que dirigentes fueguinos reclaman documentación que permita precisar bajo qué figura fue autorizado el ingreso del contingente.
La discusión también se cruza con el debate abierto en Tierra del Fuego sobre el futuro de la Base Naval Integrada de Ushuaia y el papel que tendrá la infraestructura militar argentina en una zona considerada estratégica por su cercanía con la Antártida y el Atlántico Sur.
