La Casa del Niño, el hogar que cobija a quienes más necesitan
A pesar del incendio que sufrió hace tres años, la antigua institución de Comodoro Rivadavia recuperó rápidamente la fuerza para seguir trabajando. Hoy alberga a más de 150 niños que crecen con una base solidaria que les permite soñar con un futuro mejor.
Tres largos años transcurrieron desde aquella triste madrugada de febrero de 2006 cuando un incendio intencional destruyó parte del edificio de la Casa del Niño. En este tiempo, los responsables y colaboradores permanentes de la institución tuvieron que renovar sus fuerzas para recuperar lo perdido.
Las secuelas de la desgracia, en la que afortunadamente no hubo que lamentar víctimas continúan en el imaginario colectivo. Sin embargo, la buena voluntad y el amor por el prójimo resultaron fundamentales para reconstruir los cimientos de ese hogar.
En diálogo con Diario Patagónico, la directora de la casa, Alejandra Vidal recordó esa noche de febrero que los obligó a empezar de nuevo”. “Fue un día muy angustiante para todos, fue una dificultad que tuvimos que atravesar todos, conjuntamente los que trabajamos, como Comodoro Rivadavia, que acompañó muchísimo. Todos colaboraron en ese momento, la gente de la cooperadora, Defensa Civil, la gente del Déan Funes que brindó sus instalaciones para albergar a los chicos por dos meses”, rememoró.
“Mucha gente trabajó para reconstruir la institución. Aparecieron muchas familias acompañando la situación de los niños, y algunas de esas familias egresaron con los chicos en ese momento, crearon un vínculo con los chicos y después las otras instituciones acompañaron para que los chicos puedan seguir su vida diaria”, comentó.
La Casa del Niño se encuentra en la zona alta del centro de la ciudad. El paisaje de la calle Urquiza es testigo de la vida que desarrollan más de un centenar de chicos, bajo dos alternativas de contención. “Una es la propuesta del internado y otra la propuesta de la actividad comunitaria. En el internado están niños que ingresan como medida de protección, por orden judicial del Juzgado de Familia y en este momento hay trece niños; once internados y dos con movilidad”, explicó Vidal.
“Después en la juegoteca, que es la parte comunitaria, aproximadamente asisten en este momento, entre las cinco instituciones, 150 niños. Están los chiquitos de Los Grillitos, los de Goretti, Fundación Crecer y los niños de La Casa que están viniendo de lunes a viernes. Y los domingos los chicos de la iglesia San Cayetano”, enumeró la directora.

“SUEÑO CON VIVIR CON MI MAMA”
La Casa del Niño surgió en 1933 por obra de la Sociedad de Damas de Beneficencia. Ese grupo de señoras construyó los cimientos de la institución de contención más antigua de la Comodoro Rivadavia. Allí, ciento de niños abrazan sus ilusiones con sueños muy distintos a la de un chico que no ha sufrido el desarraigo familiar.
Priscila tiene entre ocho y diez años, su rostro de niña tierna es uno de los tantos que alberga la casa. Su comida preferida son los tallarines con tuco de su abuela y su sueño no es ser famosa, ni tener dinero, tampoco aspira a ser médica o conocer Disney. Simplemente sueña con vivir con su mamá.
La historia de Priscila es la historia de cientos de niños que vivieron en la casa. Al igual que Yanina, quien sueña con estar con sus hermanos. La niña solo busca el afecto que perdió en el camino de la vida.
Las circunstancias varían de acuerdo a la situación de cada personita. Por esa razón, desde el Ministerio de la Familia de Chubut en conjunto con la fundación La Casa y la cooperadora de la Casa del Niño, ayudan para que los chicos puedan tener una infancia que los ayude a superar el dolor y poder formarse como personas.
“A la propuesta de Juegoteca comunitaria están asistiendo  los niños derivados de Defensoría que son para régimen de comunicación entre los padres y los niños. De lunes a domingo tienen diferentes actividades, hay niños que van a la mañana a la escuela y otros a la tarde, asisten a seis escuelas diferentes generalmente a la escuela que conocen en su vida cotidiana”, explicó Vidal.
Además de ayuda escolar y actividades recreativas los niños pueden practicar deportes. Asisten a la pileta de Acuarium dos veces por semana, mientras que un convenio con la Escuela de Arte, les permite asistir todos los sábados para desarrollar alguna actividad vinculada con la ciencia creativa.
Como antes se señaló, las causas por la que llegan los niños a la casa son de diferente índole. Por ese motivo, cuentan con tratamientos psicológicos, pediatra y tratamiento psiquiátrico. “Siempre se piensa que el chico esté internado el menor tiempo posible, y buscar una familia que pueda contenerlo o acogerlo una vez que salga de la institución”, argumentó la directora.
“Los niños actualmente llevan un periodo de uno o dos años, pero la situación es muy compleja, porque es difícil conseguir familia para niños de determinada edad. La mayoría de las familias creen que pueden criar a chicos más pequeños”, remarcó.
Pese a las dificultades que suelen presentarse, el espíritu solidario de las personas continúa prevaleciendo. “Lo que los inspira es un fuerte apoyo solidario de querer ayudar a otro, a veces hay personas que son solas o también matrimonios. Uno va viendo, cada situación es muy particular, cuando egresa un niño y después al tiempo aparece y viene con la familia con que egresó y te saluda y viene con un recuerdo positivo de la institución, eso es gratificante, porque son niños que pasaron muchas cosas”, sentenció Vidal.

La labor de apoyo de la cooperadora
La actividad solidaria de la Casa del Niño data desde 1933, cuando se creó la Sociedad de Damas de Beneficencia, que luego dio paso a la creación de la Casa Del Niño, la institución benéfica que ha ayudado a miles de niños de Comodoro Rivadavia.
En dialogó con Diario Patagónico, la presidenta de la cooperadora, Nélida Dahinten,  explicó las funciones de la organización que colabora día a día con la casa de la calle Urquiza. “La función es asistir económicamente a la casa cuando se produce alguna demanda de urgencia, porque institucionalmente la casa depende de provincia (Ministerio de la Familia), pero hay algunos casos que no son de resolución inmediata”, explicó.
El pago de ayuda escolar extra,  la movilidad para las distintas actividades y el apoyo médico en casos necesarios, son algunas de las principales actividades de la cooperadora. Sin embargo, el gran logro de los últimos años es la Juegoteca, que recibe a 150 niños semanalmente.
“En realidad el origen fue a través de cooperadora y Tecpetrol que hizo un concurso para capacitar gente, que ganó cooperadora, y se hizo cargo de todo lo que no cubría la empresa. Pero por suerte y gracias a la gestión de Roddy Ingram (ex ministro provincial de la Familia), el personal de Juegoteca pasó a ser personal de provincia”, afirmó.
La capacitación de los integrantes de la Juegoteca por parte del equipo multidisciplinario de Lekotek corre por parte de la cooperadora. Sin embargo, la propuesta de YPF de instalar una sala de esas características en Pico Truncado, Santa Cruz, reduce los gastos que demanda la misma en Comodoro Rivadavia.
“Por suerte nos juntamos al proyecto que tiene YPF que va a instalar una juegoteca en Pico Truncado y gracias a eso no tenemos que pagar pasajes (de los capacitadores)”, remarcó.
Mientras tanto, Claudia Rondini, integrante de la cooperadora, afirmó que la colaboración de la sociedad comodorense ha sido fundamental para los distintos proyectos en la casa. “La gente de Comodoro es muy solidaria, algo que es habitual son las tarjetas de fin de año que son un gran aporte, que se realiza hace más de quince años. Es el gran ingreso, pero por suerte hemos tenido también aportes de empresas, de personas, como hace mucho años recibimos un legado de dos personas fallecidas que nos permitió construir un SUM (Salón de Usos Múltiples) que es donde hoy funciona la juegoteca”, sentenció.
En el último año se vendieron 25.000 tarjetas. Sin embargo, las colaboradoras de la Casa del Niño recalcaron que es necesario que se sumen más personas que quieran ser parte de la cooperadora. “Cada vez somos menos porque es muy difícil incorporar gente nueva que quiera dedicar parte de su tiempo con fines benéficos sin ninguna ganancia”, explicó la presidenta. Además, las damas informaron que ya está abierta la convocatoria a los diseñadores gráficos y  pintores que quieran crear algún diseño para colaborar con la casa para las próximas tarjetas de Navidad y Año Nuevo, lo que también les permitirá la posibilidad de difundir su arte. Los interesados deben comunicarse al 156-256000.