La casa propia de los tinogasteños en Caleta va convirtiéndose en realidad

El Centro de Residentes Tinogasteños está cumpliendo su principal objetivo: un edificio propio. El proyecto apunta a albergar a delegaciones culturales y deportivas. La obra se realiza mediante un programa del Ministerio de Planificación Federal. Los detalles los dio a conocer el presidente de esa institución, Segundo Alaniz.

Caleta Olivia (agencia)
Es sabido que los catamarqueños en general han sido pioneros en la población de estas ciudades de la región, aunque en esta ciudad en particular es donde puede percibirse más notablemente su legado cultural.
En aquella provincia del norte argentino hay diferencias claras entre los que viven en el montañoso, alto y semidesértico oeste o el este –también montañoso pero con más vegetación, y de menos altura–. Por eso muchos aquí prefieren hacer las distinciones.
“Hemos venido de los pueblos del oeste, sobre todo de Tinogasta y Fiambalá, que están dentro de un mismo departamento pegado al Paso Internacional San Francisco, lugares que ahora son famosos por el Rally Dakar”, comentó, risueño, un taxista de sesenta y pico de años, que es padre y abuelo de más de diez “changos y chinitas” nacidos en Caleta Olivia, “la ciudad que me dio todo”.
Si bien existe una entidad que cuenta con varias décadas de existencia, denominada Centro Catamarqueño, los tinogasteños creen que es hora de tener una sede que los agrupe, “ya que somos mayoría”.

LOS COMIENZOS
El Centro de Residentes Tinogasteños de Caleta tiene personería jurídica desde el año 2005, aunque en realidad su actividad empezó cinco años antes, cuando se reunieron un 9 de enero de 2000, algunos entusiastas como Isidro Cortéz, Oscar Villagra, Nelly Maza, Miriam Iglesias o Lorenzo Romero, entre otros.
Romero –que falleció hace dos años– fue el primer presidente “oficial” cuando la Dirección de Personerías Jurídicas de Santa Cruz les otorgó el certificado. A partir de allí, la entidad pudo acceder a varios beneficios que la Nación, la Provincia y hasta el municipio otorgan para incentivar la actividad de las organizaciones no gubernamentales.
El patrocinio estatal más importante vino a través del Ministerio de Planificación nacional, que realizó un convenio con el gobierno provincial y municipal, para la construcción de la sede del Centro, desde el Programa de Mejoramiento Habitacional e Infraestructura Básica, y cuyo monto superaría los 450 mil pesos.

ENTRE PEÑAS Y EMPANADAS
Pero antes de ello, los integrantes de la comisión debieron hacer varios esfuerzos para comprar el terreno, como lo relató el actual presidente de la institución, Segundo Alaniz. “Durante años hicimos peñas folclóricas, rifas, empanadas, para adquirir el inmueble”, contó. El predio está en el barrio 25 de Mayo, entre las calles San José Obrero y Constituyentes, colindando con la Zona de Quintas.
Alaniz y los otros miembros activos de la Comisión, como la tesorera Mercedes Chanampa, Zulema Reinoso (revisora de Cuentas), Mónica Levrero (secretaria), Mercedes Carrizo y Miguel Carpio (vocales), están “maravillados” por el avance de la obra, donde todos los días pueden verse a los albañiles de una cooperativa terminando paredes, instalaciones y techo.
“Tiene una cocina grande, baños, un fogón en la cocina, con asadores, y el salón de usos múltiples. Todo esto para empezar”, dijo entusiasmado Alaniz.
Quiso recordar que el acta del convenio para que se construya esta sede se la entregó el mismo intendente Fernando Cotillo el 14 de agosto del año 2005, en la cena aniversario de Tinogasta (que todos los años organizan).
Dijo que por ahora el Centro tiene “un par de ollas y otros utensilios”, con los que cocinan las empanadas que venden todos los sábados en distintas uniones vecinales que les prestan el espacio.
“Nosotros con el edificio queremos tener un lugar bien hecho para la gente que viene del norte, para recibir a las delegaciones culturales o deportivas, o para que si algún ‘paisano’ quiera organizar una fiesta lo pueda hacer acá”, comentó acerca de los objetivos. “Es que en Caleta no hay muchos lugares donde puedan pernoctar las visitas de otras ciudades, por eso el intendente Cotillo estuvo interesado en apoyar esta obra, porque cree que en cualquier momento se necesitarán estas instalaciones”.
Precisamente el proyecto es más ambicioso. En una segunda etapa la Comisión –cuyo mandato es hasta 2010– pretende levantar un albergue con varios dormitorios.

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