La CGT lanzó un paro nacional y reclamó al gobierno urgentes cambios económicos

La Confederación General del Trabajo anunció ayer un paro para el lunes 25 de este mes luego de que sus titulares consideraron insuficientes las respuestas del gobierno al petitorio de cinco puntos que presentaron el último jueves. En el mismo solicitaron una norma que evite los despidos y suspensiones públicas y privadas durante seis meses y la reapertura de las negociaciones paritarias ya cerradas y sin límites, entre otros puntos.

El consejo directivo de la CGT anunció ayer una huelga nacional para el próximo 25 de junio en rechazo del “rumbo económico y las políticas oficiales” y ante “la insuficiente respuesta del gobierno al reclamo de cinco puntos” presentado el jueves último, a la vez que exigió “urgentes modificaciones” ante “los efectos sociales del brutal ajuste”.

La conducción de la central obrera deliberó solo una hora en la histórica sede de Azopardo al 800 y anunció de inmediato en una conferencia de prensa la convocatoria al paro nacional del 25, luego de que su “mesa chica” consensuara este mediodía “no concurrir” al encuentro pautado en Trabajo con las autoridades nacionales.

“La CGT reclama una vez más a las autoridades sobre la necesidad de realizar cambios en el rumbo de la política económica, luego de advertir los efectos sociales del brutal ajuste y no recibir respuestas adecuadas a las demandas”, señaló un documento oficial de la Confederación.

La declaración repudió específicamente “el ajuste salvaje sobre los trabajadores” y condenó “el veto a la reducción de tarifas aprobado por el Congreso”.

En una conferencia de prensa ofrecida por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer, Carlos Acuña y Andrés Rodríguez, la central rechazó también el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus consecuencias sobre el empleo, la obra pública, los sistemas de seguridad social, las economías regionales y los servicios, y sostuvo que esa realidad agrava de forma dramática “la ya insoportable situación social”.

“La CGT no permitirá que el ajuste se realice otra vez sobre quienes menos tienen, es decir, los trabajadores ocupados y desocupados, los jubilados y los sectores más vulnerables, que viven en condiciones sociales extremadamente precarias. Tampoco que se insista en ajustar la economía social en procura de un equilibrio fiscal. Los números deben cerrar con los trabajadores adentro”, puntualizó el documento.

Los dirigentes también se solidarizaron con “los sindicatos en conflicto como consecuencia de la intransigencia empresaria”, como Camioneros -que decidió una huelga nacional para mañana-, al igual que canillitas y ambas CTA, y repudió “la injerencia del Ministerio de Trabajo en la resolución de las negociaciones paritarias”.

Schmid, de los marítimos, expresó su solidaridad con los familiares de la tripulación del buque pesquero Rigel y exigió a la ministra de Seguridad, Patricia Bulllrich, que “se haga cargo de la vida y la actividad de esos trabajadores”, en tanto explicó que en los últimos 15 años se hundieron 42 embarcaciones y jamás hubo respuestas ante “semejante tragedia”.

Además, la CGT apoyó el proyecto de ley presentado por el senador nacional peronista Miguel Angel Pichetto, que propone excluir ganancias del medio aguinaldo, ya que esa decisión sería “un importante paliativo para el personal bajo relación de dependencia”.

La CGT analizó nuevamente ayer “la encrucijada que atraviesa Chubut” y, en ese sentido, Héctor González -titular de la Regional Patagonia del Sindicato de Luz y Fuerza e integrante del consejo directivo- respaldó el paro y exigió “la continuidad de un plan de lucha”, a la vez que previno respecto de la posibilidad de “un ‘chubutazo’’”.

“La situación en la Patagonia es compleja y ya falta energía y hay cortes de luz. Este paro nacional del 25 demostrará el descontento de la sociedad”, puntualizó.

UN PETITORIO

SIN RESPUESTAS

Los dirigentes obreros decidieron ayer no concurrir al segundo encuentro con los funcionarios gubernamentales, ante “la insuficiente respuesta al petitorio de cinco puntos presentado en la reunión del jueves último”, según confirmaron los sindicalistas.

Esa decisión fue consensuada en un encuentro de “mesa chica” de la central, que sesionó ayer por la mañana en la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), en Moreno al 1300 de la Capital Federal, luego de un intenso debate entre sus integrantes.

El petitorio sindical reclamó al gobierno “una norma concreta que evite los despidos y suspensiones públicas y privadas durante seis meses y la reapertura de las negociaciones paritarias ya cerradas y sin límites”; la eliminación del impuesto a las ganancias sobre la cuarta categoría para abonar el aguinaldo de este mes; la devolución de los fondos de gastos de salud de las obras sociales y la firma de un compromiso para que no se produzcan modificaciones en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).

“Cayó de forma inconcebible el poder adquisitivo del salario. Todo es un círculo vicioso y negativo. El tarifazo, el desempleo, el acuerdo con el FMI, el ajuste, la situación de los desempleados públicos y privados, de los informales y de los jubilados, no dejan otro camino que la huelga nacional. La CGT reclama reflexión al gobierno”, afirmó Daer.

El dirigente gremial también demandó cambios en “la política de comercio exterior y de importaciones desmedidas” y rechazó “los techos paritarios” ante “una expectativa inflacionaria del 25 por ciento para este año, lo que no ofrece horizonte alguno”.

Schmid señaló que la CGT está en “las antípodas del libre mercado y las actuales políticas económicas” y repudió el rechazo del gobierno al petitorio de cinco puntos, a la vez que pronosticó “un agravamiento de la situación social en los próximos meses”.

“Ante el reclamo de que cesen de inmediato los despidos en el sector privado y en el Estado, el gobierno solo ofreció crear una comisión tripartita para analizar la situación, lo que significa tirar la pelota para adelante. Pero ya el empresariado anunció esta mañana que no aceptará ninguna norma antidespidos”, puntualizó Schmid.

El gobierno “se negó a abonar el aguinaldo de este mes sin aplicar ganancias, porque solo está en su mira la reducción del déficit fiscal”, dijo Schmid, quien desmintió que el Ejecutivo haya distribuido los 30 mil millones de pesos adeudados a las obras sociales sindicales: “No se giraron siquiera los reembolsos de los últimos cinco meses”, aseveró.PA

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