Melina Loria (12) tuvo su primera experiencia con el agua cuando tenía 6 años. El apoyo de sus padres y saber disfrutar del deporte acuático la llevó a continuar en la pileta del Complejo Huergo. Y ese premio a la constancia la llevó a ser convocada por el equipo de natación del club de Km 3 a principios de 2017 para representar a la capital petrolera en instancias competitivas.
Con un solo año de rodaje, la joven se destacó como patagónica en las diversas instancias, destacándose como fondista en las distancias que van desde los 200 hasta los 800 metros.
“En Chubut salió mejor nadadora en su categoría –Menor 1- en 200 metros libres, donde se toma como referencia a la marca técnica que más se acerca al record absoluto”, sostuvo con orgullo su mamá Gabriela Mendonca.
En el último torneo Provincial de natación, se realizó el sábado en Puerto Madryn, Melina también aportó su potencial para dejar al equipo de Km 3 como el mejor del Chubut, logrando ser primera en 200 libres.
El Torneo Patagónico fue el corolario de la joven “ahí se vino con cuatro medallas, siendo uno de ellos un primer puesto y el resto tres primeros puesto. Siempre en diversas distancias, aunque a ella le gusta las pruebas de fondo, inclusive la de 400 metros mixtas”, describió su mamá que ejerce como nutricionista.
ACOMPAÑAR LOS PROCESOS
Melina buscaba nuevos desafíos, y sus padres optaron por acompañar sus sueños. De esta manera, y a partir de abril, comenzaron a llevar a Melina a Buenos Aires para que tenga mayor rodaje una vez por mes.
“Siempre en calidad de invitada, Melina fue de a poco destacándose en Buenos Aires, primero salió en 30° puesto, luego en 18° y así fue en orden ascendiente hasta conseguir un tercer puesto”, describió Mendonca en diálogo con El Patagónico.
En el club de la Sociedad Alemana de Villa Ballester, Melina se fue nutriendo de otro tipo de competencia. En tanto que tampoco abandonaba sus compromisos con el club patagónico.
Fue en una de esas competencias metropolitanas, donde Melina participó en diversas modalidades, que el entrenador Gustavo Roldán, de la Selección Nacional de Natación, la vio y le comunicó a sus padres que la joven contaba con potencial para poder seguir perfeccionándose en las instalaciones del Centro Deportivo de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD).
“En la Sociedad Alemana de Villa Ballester nos abrieron sus puertas y siempre nos trataron muy bien. Y fue en una clínica que dictó Gustavo Roldán que la vieron y la invitaron a continuar el deporte en Buenos Aires. No es fácil el desafío de Melina, pero como papás tratamos de acompañarla en sus sueños y también hacerle ver que muchas cosas quedaran de lado también con su elección. Pero ella está convencida de que quiere ir por una chance por ser nadadora olímpica”, recalcó su madre.
En concreto, Melina Loria comenzará compitiendo para el club de la Sociedad Alemana de Villa Ballester, entrenará en esa institución que le abrió las puertas y en el CeNARD, donde también accedió a la escuela para terminar su educación secundaria.
Con los pies en el suelo, sus padres salieron a buscar auspiciantes que le permita a su hija poder mantenerse en la gran ciudad, y ese apoyo lo encontraron en el sector privado de la mano de la Agencia De Turismo Schneider; Ferretería Forte y Franz y Pepone.
“Este año al ser los Juegos Olímpicos de la Juventud, desde Nación se cerró el otorgamiento de becas deportivas. Entonces salimos a buscar apoyo por diversos lugares para poder solventar los gastos de una hija en Buenos Aires. Nosotros como padres nos vamos a alternar para poder acompañarla, pero en definitiva hay mucha autodeterminación de ella para construir su sueño”, sentenció su mamá.
