La disputa en el Superior Tribunal podría terminar en un juicio político

Los ministros del Superior Tribunal de Justicia Fernando Royer y José Luis Pasutti advirtieron sobre el “rasgo violento” de su par de la Sala Penal, Alejandro Panizzi, e incluso señalaron que los invitó a pelear en varias oportunidades. Pero detrás hay una dura disputa que incluye acusaciones sobre el uso de los fondos públicos, que fueron probados en una investigación realizada por la fiscal Silvia Pereira.

Fernando Royer, uno de los seis miembros del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Chubut, admitió en las últimas horas temerle a su par Javier Panizzi porque “es violento y mitómano”, en tanto otro ministro, José Luis Pasutti, señaló que el  ex juez de Sarmiento “me dijo que me iba a cagar a trompadas”.
Esto último aparece citado en la edición de ayer del diario Jornada, el cual tuvo acceso al acuerdo plenario del 4 de marzo, en donde nuevamente se discutió la propuesta de Panizzi de publicar los gastos que demandan el uso de los viáticos, licencias y otros ítems, lo cual fue descartado de plano por la mayoría del Superior. Además de los citados, el STJ lo integran Jorge Pfleger, Daniel Caneo y Daniel Rebagliati Russell.
Tras la denuncia pública que hizo Panizzi a fines del año pasado sobre un supuesto uso indebido de licencias, que los jueces acumularon y luego cobraron, se generó un claro distanciamiento entre los integrantes del máximo órgano de Justicia del Chubut, el que ahora incluye cruces verbales, más próximos a una discusión callejera o de tribuna que a una de tan alto tribunal.
En la acordada a la que se hizo mención, y en la que se repasan algunos incidentes entre los magistrados por un encuentro judicial en Lago Puelo, Pasutti dice que Panizzi  “usó palabrotas que no reproduzco, ya que repetiría un acto de procacidad inexplicable”.
Más adelante, el ex diputado provincial por la UCR señala que “cuando me paré, (Panizzi) se arrimó y en tono amenazante me dijo que él me iba a agarrar a trompadas”.
Según indicó el propio Panizzi, las diferencias internas comenzaron en 2006, cuando en el acuerdo 3576 los jueces Juan Cortelezzi (hoy jubilado), Caneo, Pasutti y Pleger mencionan que fueron agredidos por el juez, quien pidió a sus pares que “bajen un cambio” y que recibió de Pasutti como respuesta “el que tiene que bajar un cambio es el que ha agredido y denunciado penalmente cosas falsas”.
En esa discusión también existió un pedido de Panizzi para que en el acta quedara asentado que se lo acusó de mentiroso y manipulador. “Decirle mentiroso es lo más suave que encontré en el diccionario”, señaló Caneo.
Este duro enfrentamiento se reactivó el 28 de noviembre pasado cuando, en el plenario 4075/12, Panizzi insistió en la necesidad de “implementar los principios de escrupulosidad y autolimitación para evitar, por ejemplo, el gasto desmesurado de viáticos, viajes fuera de la provincia por motivos baladíes, el uso infundado o cuestionable de los vehículos oficiales, la designación de funcionarios que no acreditan idoneidad para el cargo y comportamientos contrarios a las leyes de la fidelidad, las del honor y las de la hombría de bien”, como recordó ayer a Diario Patagónico.

ANTE LA LEGISLATURA
La iniciativa del juez, que fue desechada, era publicar en la página web los sueldos, ausencias, licencias y viáticos, en función de lo que prevé la ley de ética y transparencia de la función pública, que la fiscal Silvia Pereira corroboró que pudo haber sido violentada.
La actuación de la fiscal se resolvió cuando, ante la denuncia pública de Panizzi, el propio gobernador Martín Buzzi ordenó que el tema se investigara “a fondo”. Tras el dictamen de Pereira, los cinco jueces (Royer, Rebagliati Russell, Pfleger, Caneo y Pasutti) pidieron a la Legislatura que los investigaran, algo de lo que todavía no se ha conocido respuesta concreta alguna.

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