La Federación Argentina de Box incorporó a Alejandra Aparicio al campo profesional

Tras incursionar durante casi dos décadas en el amateurismo, la púgil caletense categoría Gallo acaba de recibir la licencia oficial a los 29 años.

Caleta Olivia (agencia)

La boxeadora de Caleta Olivia Alejandra Aparicio recibió la licencia oficial de la Federación Argentina de Box (FAB) para incursionar en el campo profesional.

El propio secretario de la institución rectora de boxeo nacional, Hugo Rodríguez Papani, estampó el 9 de mayo su firma en la libreta de tapas celestes que Aparicio recibió esta misma semana y la exhibe con inocultable orgullo.

Es uno de los méritos más apreciados que tiene en la trayectoria de este deporte, en el que se inició cuando solo tenía 12 años, y actualmente milita en la categoría Gallo (hasta 54 kg).

Ahora, a los 29, dejó atrás casi cuarenta combates con un hándicap favorable y se apresta a debutar en el campo rentado con una primera pelea que hará en un festival de Las Heras, a realizarse en pocas semanas, y solo resta que el promotor comodorense Vicente “Vasco” Arisnabarreta le asigne una rival.

La blonda pugilista, que entrena en el Complejo Municipal “Ing. Knudsen”, pupila del instructor local José Cruz, es la segunda mujer santacrueña que se incursiona en el profesionalismo, correspondiéndole la primacía a la truncadense Romina Guchapani.

MAS EXIGENCIAS

El ingreso al nuevo ámbito le representan varios cambios, ya que dejará de usar los guantes de 12 onzas para calzarse los de 8; deberá quitarse el cabezal y de 3, los round pasarán a ser 4 de dos minutos.

Adicionalmente, por su propia cuenta, tomó la decisión de tener un nuevo “alias” representativo y anticipó que dejará de denominarse “Rubí” para convertirse en “La Furia”, que identifica a su ímpetu deportivo.

Lo que no cambiará es su estilo de boxeadora zurda y la decisión de continuar desplegando lo mejor de sí en cualquier ring y ante cualquier rival, procurando emular a su madrina deportiva, la afamada Alejandra “Locomotora” Oliveras.

Aparicio también se siente representante de Las Heras, ya que allí comenzó a incursionar en este ámbito deportivo y a los 16 años se consagró subcampeona nacional amateur en categoría mosca (48 kg), en el marco de un certamen disputado en una ciudad mendocina.

En su hogar conserva un magnífico cinturón artesanal que le obsequió el escultor caletense Carlos Casas, y en su mente el recuerdo de su padre fallecido hace aproximadamente una década. Su papá, además de alentarla constantemente, le dijo que soñaba que algún día pudiera convertirse en una boxeadora profesional.

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