La funcionaria fiscal Marta Monge expuso este miércoles los elementos con los que cuenta por el momento para considerar que existió un crimen, aunque no se tenga el cuerpo; los indicios que señalan al imputado como probable autor y la necesidad de su encarcelamiento preventivo para poder avanzar con la investigación sin entorpecimiento procesal, ni riesgo de que se fugue.
En este contexto, Monge pidió la prisión preventiva por un plazo de 60 días. El defensor se opuso contrarrestando la argumentación y el juez Martín O’Connor resolvió disponer la prisión preventiva por 14 días.
La funcionaria judicial sostuvo que se investiga un hecho sumamente grave, que hay indicios suficientes para considerar con probabilidad de que el joven José Cretton (18) estaría sin vida y que el imputado sería el autor de ese presunto crimen.
Añadió que es evidente la necesidad de cautelar el proceso por un grave peligro de entorpecimiento procesal, pero añadió que estas evidencias son aun endebles para sostener la medida por un plazo prolongado, por lo que se volverá a discutir dentro de dos semanas. Se analizarán los avances de la investigación y si es o no necesario mantener la prisión preventiva.
LA DESAPARICION
Monge dijo que el hecho tuvo inicio en la localidad de El Maitén, entre las 21 del jueves 11 de agosto y la 1 del día siguiente, en circunstancias en que el imputado, siendo aproximadamente las 20:30, salió del domicilio de su ex pareja e hijos, transportándose en el vehículo de ella. Lo acompañaba otro sujeto aún no identificado, vestido con ropa oscura. Se dirigieron hacia la plaza Eva Perón, se bajaron ambos en el sector de las vías, en las inmediaciones del domicilio de José Abraham Cretton.
La hipótesis fiscal plantea que pudieron haber actuado conforme lo venía planeando hace tiempo y como ya le habría ofrecido a otra persona, a quien le hizo saber cómo sería su plan para hacer desaparecer al joven Cretton.
Una vez allí habrían procedido a llevarse a la víctima a un lugar aún no determinado, donde le habrían dado muerte de un modo que aún no pudo ser establecido ya que ocultaron la circunstancia de su muerte haciendo desaparecer su cuerpo, o manteniéndolo oculto. Todo ello con la finalidad de infundir dolor a su ex pareja, ya que la misma vivió durante años con el imputado, siendo víctima de una violencia de género grave, crónica.
