La foto es el mensaje

“Sabemos que tenemos en nuestro gobernador un hombre que conoce las necesidades de Comodoro; que a veces discutimos, nos peleamos, pero es parte de lo que uno hace por hacer cosas. Y está bueno discutir o tener diferencias por hacer cosas. Ya va a llegar el punto de equilibrio y de encuentro donde no vamos a pelear más y vamos a caminar juntos”.

La frase es de Néstor Di Pierro, el intendente que de este modo cerró una semana que empezó con elogios para Mario Das Neves y con su autoproclamación de dueño de Comodoro al advertir de que “no le vamos a regalar la ciudad a nadie”. Lo de las serias posibilidades de que termine yendo como candidato en la boleta del Frente para la Victoria junto a Buzzi lo dijo el último viernes, al inaugurar una obra de asfalto en el barrio Moure junto al gobernador, quien no pudo escuchar mejor música para sus oídos.

Mientras tanto, a 500 kilómetros el diputado nacional que fue gobernador y que quiere recuperar el principal sillón de la provincia, le ofrecía al presidente del PJ ser su candidato al Parlasur. Algunos lo consideraron una afrenta y le saltaron a la yugular al intendente de Esquel. Para otros fue una especie de mensaje de Rafael Williams al resto de la dirigencia del Frente para la Victoria, para que no se olviden de él en este momento en que los astros no están de su parte. Todo porque sus legisladores provinciales rechazaron aquella iniciativa popular que se proponía prohibir la minería en Chubut.

Las fotos con Das Neves cotizan bien por ahora, antes del cierre de listas. Algo parecido hizo hace casi un año Di Pierro y aunque hoy parece que ya no está dispuesto a tanta osadía, elogia como gran conductor al mismo de quien se había convertido en principal crítico, al menos hasta mayo de 2013, recordando con números en la mano todo lo que le había negado a Comodoro en sus tiempos de apogeo como gobernador mientras la Provincia recibía regalías como nunca antes en su historia gracias a la riqueza que se generaba en Comodoro.

En rigor, el vínculo entre Di Pierro y Das Neves siempre fue oscilante desde que comenzaron a trabajar juntos en 2003. El intendente de hoy fue el gran puntal del gobernador de ayer en esta ciudad y acercó cuadros de gobierno al gabinete donde siempre pesaron más los dirigentes del valle. Lo defendió con vehemencia en 2005 cuando los estatales -incluidos policías- enfrentaron a Das Neves de tal forma que éste debió interrumpir sus visitas a Comodoro por un largo período.

También Di Pierro avaló la reelección como gobernador del dirigente de Trelew, pero no compartió el cierre de listas a diputados nacionales. Aquella vez no lo enfrentó directamente, sino a través de quien conducía la CGT, el malogrado Juan Carlos Fita, quien solo bajó su precandidatura cuando se lo pidió Pablo Das Neves, quien hacía por entonces sus primeras armas como operador familiar. Cuentan que aquella reunión realizada en los altos de ADOS no fue de tono cordial, pero al menos el joven Das Neves se fue con su objetivo cumplido. Y también con el rencor de no pocos que ya lo empezaban a ver como una especie de “monje negro”. Nada que ver con Norberto Yauhar, con quien negociaban hasta entonces.

El osado sueño presidencial de Das Neves marcó el punto de inflexión en el peronismo local y Di Pierro terminó de romper con su ex jefe que lo echó del gabinete por “atreverse” a enfrentar a los Eskenazi, aquellos que supuestamente debían velar por los intereses nacionales dentro de Repsol YPF.

En las elecciones de 2011 el intendente de Comodoro tuvo su gran reivindicación y que Carlos Eliceche terminara perdiendo con Buzzi le resultaría finalmente de gran ayuda, ya que estuvo en mejores condiciones de negociar con Rawson, más allá de que ahora el gobernador fuera oriundo de esta ciudad.

Hebe Corchuelo Blasco -patriarca del clan- utilizaba el término “caranchear” para calificar la acción en la que un dirigente de peso se llevaba para su sector a referentes que hasta entonces respondían a otros. Una cosa eran las alianzas transitorias y otra esto. Por eso no estaban bien visto aquí César Mac Karthy, decía mientras recordaba con nostalgia que él no había podido ser gobernador en 1983 porque en Trelew su propio partido votó por el candidato radical del valle, Atilio Viglione.

Un sentimiento parecido debió haber experimentado en estos años Di Pierro con respecto a Buzzi. No fueron pocos los que cambiaron de referente luego de haber hecho sus primeros “pininos” con él. De ahí que viera con nueva perspectiva a Das Neves, quien también andaba necesitado de referencias luego de aquella paliza que le propinaron propios y extraños en su propio distrito.

Hoy es el intendente de Esquel el que siente la orfandad política y acepta fotos con quien también él supo criticar con dureza cuando les tocó ocupar poderes ejecutivos en forma simultánea. ¿O acaso ya olvidó Williams que fue el primero en negarse a respaldar con su presencia aquel acto en La Boca con el cual Das Neves inició el derrotero que supuestamente lo depositaría en la Casa Rosada?

Buzzi ya avisó que en marzo cierra su lista para las Primarias de agosto, en donde por encima suyo estará seguramente el nombre de Daniel Scioli. También allí ya le confirmó un lugar al sindicalista del valle Afredo Béliz. Aún quedan bastantes casilleros para completar y seguramente mucho por negociar, hasta las candidaturas en Comodoro.

Por eso hay fotos que avisan y frases con doble lectura. Cuentan que en una película Ingrid Bergman tenía problemas para representar una escena porque no le resultaba creíble; entonces el director, Alfred Hitchcock, le contó la historia de un hombre que trabajaba entre bambalinas en el estudio de Hollywood y que sabía que todo era fingido: la belleza era fingida; el pelo era fingido; los dientes eran fingidos. Ni siquiera la comida era lo que parecía. Un día fue al restaurante del estudio y pidió una taza de café y un trozo de tarta, pero el mozo le dijo: “lo siento señor, no nos queda tarta”. Entonces el hombre respondió: “¡Pues fínjanla!”. 

Fuente: Horacio Escobar

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