“Hago responsables al juez Caviglia y al fiscal Olazábal de lo que nos pueda ocurrir”, dijo Nieves Yalataque en la puerta del Ministerio Fiscal.
Una vecina de Kilómetro 8, Nieves Yalataque, manifestó públicamente el temor que atraviesa junto a su familia luego de una serie de episodios que, según denunció, estarían vinculados con Gonzalo Arévalo, a quien mencionó con nombre y apellido como responsable de las amenazas que asegura estar recibiendo. El joven en cuestión sería hijo de un comisario, según trascendió.
La mujer afirmó que el conflicto comenzó luego de que denunciara a Arévalo por un supuesto intento de robo en su domicilio. Desde entonces, según su relato, habría recibido amenazas de muerte dirigidas tanto hacia ella como hacia sus hijas adolescentes.
“Tengo miedo, estoy asustada por mis hijos, más que nada, porque no pueden tener una vida normal. No se puede vivir así. Mientras este tipo está de joda, por todos lados, amenazando a la gente con total impunidad. Tiene más derechos él que nosotros”, expresó Yalataque.
La vecina relató además un episodio ocurrido durante la madrugada del viernes, cuando su carro de carnada, ubicado en la avenida de Km 8 donde trabaja y alejado de su vivienda, apareció incendiado. Para Yalataque, el hecho se produjo de manera sospechosa luego de las amenazas que asegura haber recibido.
“Yo lo denuncié, no me quedé callada. A raíz de eso, hoy a la madrugada, por arte de magia, amaneció prendido fuego mi carro de carnada”, sostuvo, y agregó que tanto ella como su pareja concurrieron a Fiscalía en busca de respuestas.
Según manifestó, Arévalo se encontraría actualmente bajo un régimen de libertad condicional y tendría antecedentes de conflictos y denuncias en el barrio. Yalataque aseguró, además, que existirían medidas de prohibición de acercamiento vinculadas con otras personas de la zona y cuestionó que, pese a las denuncias y amenazas, el hombre continúe en libertad.
La mujer describió también un episodio ocurrido el miércoles alrededor de la 1 de la madrugada, cuando se encontraba en un cumpleaños junto a su familia. De acuerdo con su relato, vecinos les avisaron que había personas en el exterior de su vivienda.
Al regresar, no encontraron a nadie en el patio, pero poco después su pareja habría escuchado ruidos provenientes de una de las habitaciones. “El tipo había empujado la ventana, rompió el televisor y ya tenía medio cuerpo adentro de la pieza. Ahí mi marido lo saca”, relató.
Yalataque afirmó que, en ese momento, pasó un patrullero y que solicitaron la intervención policial. Según su versión, el hombre habría intentado llevarse elementos de la vivienda, entre ellos un termotanque y una bomba de agua.
La situación, siempre de acuerdo con su testimonio, se agravó cuando el sospechoso habría desconectado el suministro de gas y amenazado con incendiar la vivienda con todos sus ocupantes dentro.
La vecina cuestionó además el tiempo de respuesta policial y explicó que inicialmente tuvo dificultades para radicar la denuncia debido a que no se encontraba presente en el momento exacto del ingreso. Finalmente, indicó que su pareja realizó la presentación y que se dispuso una presencia policial preventiva frente al domicilio.
“Necesito que haya custodia, que lo vuelvan a meter preso porque es un peligro para la sociedad, para el barrio y para los chicos”, reclamó.
Yalataque sostuvo que sus hijos, de 16 y 17 años, dejaron de concurrir con normalidad a la escuela y a sus actividades deportivas por temor a posibles represalias. “No los dejo salir. Tampoco van a comprar a ningún lado porque tenemos miedo”, afirmó.
En otro tramo de su declaración, la mujer cuestionó duramente el funcionamiento del sistema judicial y sostuvo que las comisarías se convierten en una “puerta giratoria” para quienes son detenidos. En ese contexto, responsabilizó públicamente al juez Miguel Ángel Caviglia y al fiscal Cristian Olazábal por cualquier situación que pueda ocurrirle a ella o a integrantes de su familia, según sus propias manifestaciones.
“Yo quiero hacer un acta, para decir que si le pasa algo a algún miembro de mi familia, o a mí, el responsable es este tipo”, sostuvo, en referencia a Arévalo.
La mujer pidió finalmente la intervención de las autoridades y reclamó medidas que permitan garantizar la seguridad de su familia. “Necesito que la Justicia actúe. No sé qué está esperando la Policía, que terminemos en un cajón. Lo van a detener cuando ya sea tarde”, expresó.
Y concluyó: “Tengo miedo, estoy asustada por mis hijos, más que nada, que no pueden tener una vida normal. No se puede vivir así”.
