La historia de la bandera de Malvinas que terminó en manos de los jugadores

El trapo con la frase “Las Malvinas son argentinas” habría sido hecho sobre una sábana de hotel y llegó al campo desde la tribuna tras el triunfo ante Inglaterra.

La bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” que mostraron los jugadores de la Selección argentina tras eliminar a Inglaterra del Mundial 2026 tuvo una historia tan improvisada como simbólica: según una versión viral en redes sociales, fue pintada sobre una sábana de hotel y terminó en manos del plantel después de ser arrojada desde la tribuna.

La imagen recorrió el mundo apenas finalizó el 2 a 1 de Argentina sobre Inglaterra en Atlanta. En medio de los festejos por el pase a la final ante España, Giovani Lo Celso desplegó sobre el césped una bandera blanca con letras negras, rodeado por varios compañeros, en una escena que rápidamente se transformó en una de las postales de la noche.

La pregunta que se hizo viral fue cómo había llegado ese trapo al campo, ya que en la previa se había advertido que no podrían ingresar banderas o elementos con mensajes políticos. La explicación más fuerte surgió en X: una usuaria identificada como miuchi (@Milo20154) respondió que “la pintó el primo de mi cuñada, es un pedazo de sábana del hotel”, en referencia a la bandera que terminó en manos de los futbolistas.

La versión coincide con lo que contó Gonzalo Montiel luego del partido. Consultado por la aparición de la bandera, el defensor reveló: “Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento”.

Por su parte, Nelson Castro, en Telenoche, agregó que alguien la había tirado al campo de juego y que luego se la dieron a los jugadores.

La escena tuvo una carga especial por el rival y por la historia. Argentina e Inglaterra volvieron a cruzarse en un Mundial en un partido atravesado por el recuerdo de Malvinas, la guerra de 1982 y la rivalidad futbolística que tuvo su capítulo más fuerte en México 1986, con los goles de Diego Maradona.

Después del encuentro, Leandro Paredes fue consultado por la bandera y respondió: “Y siempre serán argentinas”. Lautaro Martínez, autor del gol del triunfo, también reconoció que para el plantel no había sido un partido más: “Tratamos de dejarlo atrás, pero para nosotros era un partido especial”.

Lisandro Martínez también se refirió al impacto emocional de la imagen y aseguró: “Me imagino a un veterano de Malvinas viendo eso y llorando”. Además, remarcó que los jugadores “mostraron esa bandera y afirmaron que las islas nos pertenecen”.

El gesto generó repercusión inmediata en Inglaterra y podría derivar en una sanción de FIFA, ya que el Código de Conducta de los Estadios prohíbe el ingreso de banderas, pancartas o elementos de contenido político, ofensivo o discriminatorio.

De hecho, en la previa del partido, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, había advertido que los hinchas no podrían ingresar con elementos que tuvieran mensajes provocativos, políticos, raciales o religiosos, y aclaró que “Las Malvinas son argentinas” era considerado un mensaje político para el operativo del estadio.

No es la primera vez que la consigna aparece vinculada a la Selección: AP recordó que Argentina ya había mostrado el mismo lema en un amistoso de preparación antes del Mundial 2014 y que, en aquella oportunidad, la AFA fue multada por FIFA con 30.000 francos suizos.

La cuestión Malvinas, según la postura oficial argentina, tiene origen en 1833, cuando el Reino Unido ocupó las islas y expulsó a las autoridades argentinas. Cancillería sostiene que la recuperación de la soberanía constituye un objetivo “permanente e irrenunciable” del pueblo argentino, tal como expresa la Constitución Nacional.

Así, una bandera presuntamente pintada de apuro sobre una sábana de hotel pasó de la tribuna al césped, de las manos de los hinchas a las de los jugadores, y de Atlanta a una postal mundial cargada de historia, emoción y polémica.

NA