La hora de Tarzán en 3D
Desde mañana, en estreno simultáneo con las principales salas del país, se exhibe en el cine Coliseo “Tarzán”, la producción animada en 3D del realizador alemán Reinhard Kloos que nos trae una versión modernizada de la historia del famoso personaje creado por Edgar Rice Burroughs en 1912.
Durante una expedición a la jungla africana, el empresario John Grerystoke y su esposa fallecen en un “accidente” aéreo. Sobrevive su pequeño hijo, que es adoptado por un grupo de gorilas. Crece entre ellos y aprende a sobrevivir en la jungla sin tener contacto con seres humanos hasta que, ya convertido en el poderoso Tarzán, se encuentra con la hermosa Jane Porter, una ecologista que ha viajado a África engañada por William Clayton, el actual presidente de las empresas Greystoke. Una amenaza se cierne sobre un paraíso jamás tocado por el hombre, y Tarzán deberá hacer uso de sus instintos adquiridos en la jungla para salvar su hogar y a la propia Jane.
La reinvención de Tarzán como una historia de animación 3D generada por ordenador en base a captura de movimiento, 100 años después de la concepción original de la historia, empezó con “Animals United”, la película anterior de Reinhard Kloos. Durante la post producción de lo que era el film de animación por ordenador más sofisticado hecho en Alemania, Kloos viajó a África para documentarse.
“Estuve observando gorilas en Ruanda, Uganda, el Congo”, dice. “Se despertó en mí un profundo deseo de trasladar mi experiencia al cine. Poco después Robert Kulzer, un compañero de Constantin Film, me llamó desde Los Ángeles y me preguntó si no deberíamos hacer una película de Tarzán, ya que sería una gran historia de simios”.
Por entonces expiraron los derechos cinematográficos que les habían sido otorgados a la Disney, con los que habían producido una película de gran éxito, más dos secuelas para la TV. “Mientras yo trabajaba para conseguir que la historia de Tarzán encajara con mi idea para un film sobre gorilas, Constantin Films se ocupó de tratar con los titulares de los derechos, Edgar Rice Burroughs Inc.”, explica Kloos.
“Disney ya había hecho una película difícilmente superable en cuestión de encanto y humor. Por eso decidimos traer al primer plano un aspecto diferente: los años de formación de Tarzán, su ‘socialización’ en la jungla, donde el lenguaje humano no existe; y en donde las emociones, a lo largo de la historia, se muestran en lugar de explicarse”.
El productor Martin Moszkowicz, que comparte este punto de vista, añade: “El reto con esta producción era, en primer lugar, modernizar la historia de Tarzán y contarla de tal manera que el espectador no pensara: ‘Ya he visto esto antes, sé lo que va a pasar’. Al mismo tiempo, no queríamos alejarnos demasiado del original. Había que mantener un equilibrio muy delicado entre ambos. Pero creo que hemos conseguido una muy buena combinación”.
Todo lo demás, como la cuestión de qué concepto visual encajaba mejor en este enfoque, llegaría después. Kloos lo resume así: “Tuvimos que plantearnos lo que podíamos, lo que queríamos y lo que teníamos que incluir. Hay unas 100 películas de Tarzán, pero no ha habido una versión que haya puesto tanto énfasis en el joven Tarzán y su familia de gorilas, como la parte inicial propiamente dicha de nuestro filme”.