La impugnación de la condena demorará aún más la prisión efectiva de Orlando Nahuelmir

Los ocho años de prisión efectiva a los que fue condenado Orlando Nahuelmir, como autor del delito de abuso sexual agravado en concurso real con estupro agravado, no conformaron ni a las partes acusadoras, ni a la Defensa Pública que asistió al suboficial de la Policía del Chubut que embarazó a su hijastra de 15 años. Por esa razón, todas las partes trabajan en la impugnación de la sentencia que recientemente emitió el tribunal que lo condenó y ésta recién se presentará después de la feria judicial. El cumplimiento de la prisión seguirá demorándose hasta tanto no se confirme definitivamente el fallo.

La prisión preventiva y una pena que se aproxime al máximo estipulado para el delito --entre 6 y 20 años-- es lo que buscarán la Fiscalía y la querella con sus respectivas impugnaciones. Sin embargo, es cierto que esa nueva instancia demoraría todavía más el cumplimiento de la pena que le fue impuesta a Orlando Nahuelmir. Es que el tribunal colegiado --integrado por Mariano Nicosia, Amado Gutiérrez y Roberto Casal-- que lo condenó a 8 años de prisión, ordenó que la pena se hiciera efectiva una vez que el fallo quede firme.
Para que ello ocurra, ninguna de las partes debería apelar en el transcurso de los 10 días hábiles que le siguen a la notificación del fallo completo. Sin embargo, tanto el acusador público como el privado ya adelantaron que irán a la segunda instancia y es más que probable que también lo haga la Defensa Pública.
Con ese panorama planteado y teniendo en cuenta que mañana comienza la feria judicial de invierno, las partes recién presentarían la impugnación una vez que se reanude la actividad en los tribunales penales de Comodoro Rivadavia. En ambos casos, la apelación deberá ser presentada primero ante los jueces que juzgaron a Nahuelmir  y estos tendrán que expedirse sobre la admisibilidad. En el caso de los acusadores, la segunda instancia se resuelve ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia. En tanto la apelación de la Defensa Pública se trata ante la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia.
Con respecto a este punto, es válido aclarar que los acusadores siempre tienen una instancia menos para apelar, a diferencia de la defensa que cuenta con tres posibilidades: Cámara Penal, Superior Tribunal de Justicia y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

PRISION PREVENTIVA
Una revisión para pedir la prisión preventiva es otra de las alternativas que tiene la Fiscalía y la querella antes de que se produzca la audiencia de impugnación de la segunda instancia, aunque teniendo en cuenta los antecedentes del caso se puede decir que son acotadas las posibilidades de que un nuevo tribunal haga lugar a la medida de coerción.  Es que Nahuelmir pasó prácticamente todo el proceso en libertad y no alcanzó a estar dos semanas preso.
No se debe pasar por alto que fueron varias las revisiones que tuvo la causa a partir del dictado de la prisión preventiva  y que en ese contexto hubo empates y desempates, motivados por los distintos criterios que tuvieron los jueces por los que pasó la causa durante el proceso.  En esas revisiones, siempre predominó la libertad del imputado como regla y se entendió que no había peligro de fuga, lo cual demostró Nahuelmir presentándose por sus propios medios cada vez que fue requerido por la Justicia.

UNA CONDENA
El dictado de la condena en primera instancia a una pena de prisión efectiva sería el argumento de las partes acusadoras para volver a reclamar la medida de coerción, aunque la defensa podría insistir con que el estado de inocencia al que hace referencia la Constitución Provincial y la presunción de inocencia que expresa la Constitución Nacional, se mantienen hasta que exista una condena firme. Por lo que la prisión preventiva no debería aplicarse como un adelanto de la pena.
Al menos los jueces locales y el conjuez que integró el tribunal de juicio ya fijaron una postura al respecto en el marco de las distintas participaciones que tuvieron a lo largo del proceso. Y otro aspecto que se debe tener en cuenta es que ninguno de ellos podría revisarla otra vez, por lo que se deberá convocar a magistrados de otras circunscripciones judiciales de Chubut o recurrir al listado de abogados que se encuentran inscriptos para actuar como conjueces, quienes podrían tener criterios diferentes a los ya conocidos.
Por los pronto, Orlando Nahuelmir esperará en libertad la definición que la Justicia adopte respecto a la condena que recibió por “abuso sexual agravado en concurso real con estupro agravado”, delito que tuvo como víctima a su hijastra de 15 años, quien resultó embarazada y fue autorizada por el Superior Tribunal de Justicia para ser sometida a una aborto terapéutico.

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