La Infantería de policía saldrá a patrullar las calles de Comodoro

Ayer, durante unas cuatro horas, vecinalistas de nuestra ciudad se reunieron con funcionarios provinciales, legisladores y miembros de la Justicia. Casi todos tuvieron la palabra, sobre todos los representantes vecinales que expusieron, detalladamente, las situaciones angustiosas de inseguridad que atraviesan los barrios. El ministro Pérez Catán ofreció, como primera medida, dar órdenes para que Infantería patrulle las calles de Comodoro.

El encuentro tuvo lugar en el cuarto piso del edificio donde funciona Petrominera, y fue presidido por el ministro de Gobierno provincial, Máximo Pérez Catán.
Estuvieron presentes el diputado nacional Roddy Ingram; el ministro de la Producción Martín Buzzi; los diputados provinciales José Karamarko y Roberto Damián; los jueces de garantías José Rago y Emilio Porras Hernández y autoridades policiales, entre otros representantes.
Por el lado de las vecinales, estuvieron presentes todas, conformando una reunión con unos 70 asistentes. Si bien los vecinalistas llegaron a la reunión con la esperanza de encontrar soluciones, promediando la misma no había aportes concretos.
Recién sobre el final de la asamblea, cerca de las 21, Pérez Catán arrojó una medida concreta que comenzaría a aplicarse a partir de hoy: el cuerpo de Infantería saldrá a las calles a realizar patrullajes.
La propuesta surgió ante el pedido de los vecinalistas de mayor control y seguridad en el casco urbano.

DUROS CRUCES
En las casi cuatro horas de debate se vivieron momentos de intensidad en la discusión. Tal fue el caso de la desaprobación al diputado radical Carlos Relly, quien abandonó el recinto.
Idéntica actitud tomó América Melión, dirigente vecinal del Restinga Alí, quien se retiró en desacuerdo con las opiniones.
En ese clima intenso, Roberto Varela, fiel a su estilo, no se guardó calificativos a la hora de exponer la cruda realidad de su barrio, el Máximo Abásolo.
«Ustedes quieren que nos maten, o que matemos nosotros a alguien», increpó al juez Rago, al tiempo que pedía explicaciones sobre las causas pendientes por casos de homicidio. El juez también salió al cruce de su interlocutor, provocando un momento fuerte en la reunión.
Por su parte el dirigente de Laprida, Roberto Romero, indicó: «si estamos los vecinalistas tratando este tema, es porque todo falló»; aludiendo a legisladores, jueces y leyes.
Elcira Paredes, de Las Flores, señaló que «muchas veces nos sentimos solos, no vemos concejales ni diputados con nosotros», en otra crítica hacia los representantes.
Cuando la mayoría de los reunidos había expuesto su punto de vista, el ministro Pérez Catán expresó que desde el gobierno provincial, «estamos ocupados y preocupados por el tema».
Hasta ese momento, más allá de dar la palabra, no habían surgido medidas concretas, cuestión que acaloraba aún más a los representantes vecinales.
El ministro invitó a las conclusiones finales, y fue el juez José Rago quien tomó la palabra. Entre otras cosas, la autoridad judicial mencionó la «necesidad de crear una nueva alcaidía policial», en clara alusión a la falta de espacio en las cárceles, y un «sitio de paso para los menores».
Tras la palabra del juez, Roberto Varela irrumpió con decisión, expresando que de la reunión, hasta ese momento, no se llevaba nada en concreto.
«No le llevo ninguna solución a mi barrio», exclamó. «Llevo diez años de vecinalista, y esto es lo peor que ha pasado», recalcando el alto grado de inseguridad, sobre todo en su barrio.
La arenga de Varela cosechó aplausos entre los presentes, el vecinalista no se calló ninguna expresión y habló sin ninguna diplomacia, pero yendo directo al punto. Las autoridades se limitaron a escuchar sin interrumpirlo.
Finalmente, cerca del cierre del encuentro el ministro Pérez Cátan expuso la única medida en concreto surgida ayer: a partir de hoy se dispondrá el patrullaje de Infantería en las calles de Comodoro Rivadavia.

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