Resta que la Corte Federal en Texas defina la magnitud de la condena; todavía no se sabe cuándo se determinará la pena.
El Tribunal Federal para el Distrito Este de Texas declaró formalmente culpable al empresario argentino Federico “Fred” Machado por conspiración para cometer lavado de dinero y conspiración para cometer fraude electrónico, en una decisión que consolida el acuerdo alcanzado con la fiscalía estadounidense. La orden fue firmada por el juez federal Amos L. Mazzant III. Machado fue uno de los financistas de la campaña presidencial de José Luis Espert en 2019.
Mazzant adoptó la recomendación que había emitido el magistrado Don Bush el 18 de mayo, luego de que Machado admitiera su responsabilidad durante una audiencia de apenas 16 minutos, en la que aceptó haber cometido los delitos que se le imputaban. Con esa resolución, la discusión judicial dejó de centrarse en su responsabilidad penal y pasó a enfocarse en la pena que deberá cumplir.
El texto del fallo precisa, sin embargo, que el tribunal aceptó la declaración de culpabilidad de Machado, pero postergó la aprobación definitiva del acuerdo alcanzado con la fiscalía hasta revisar el informe previo a la sentencia, que evalúa sus antecedentes y las circunstancias del caso. Es decir, la responsabilidad penal del empresario quedó establecida y resta definir la magnitud de la condena, en una fecha que el tribunal todavía no fijó.
Extraditado desde la Argentina en noviembre tras años de disputa judicial, Machado se declaró inicialmente “no culpable” al arribar a Texas por consejo de sus abogados, pero poco después modificó su estrategia para negociar un acuerdo con la fiscalía federal. La negociación fue encabezada por el abogado neoyorquino Alex Spiro, quien representó al empresario ante la Justicia estadounidense.
Como parte de ese acuerdo, Machado admitió haber captado millones de dólares de inversores mediante la venta de aviones que nunca estuvieron realmente disponibles para su comercialización o que pertenecían a terceros. La maniobra operaba a través de las firmas South Aviation Inc. y Pampa Aircraft Financing, controladas por el argentino desde Florida, en combinación con una sociedad de Oklahoma City que compartía oficinas y empleados con la empresa de sus socios estadounidenses. Según la acusación, el esquema permitió obtener millones de dólares mediante operaciones fraudulentas con aeronaves ofrecidas a compradores que nunca llegaron a recibirlas.
Como parte del mismo acuerdo de culpabilidad, la fiscalía federal —representada por Heather Rattan— retiró el cargo por narcotráfico internacional que pesaba sobre Machado desde la imputación original de 2020, un delito que contemplaba penas mínimas obligatorias de hasta diez años de prisión y por el que sigue detenida una de sus socias estadounidenses, Deborah Mercer-Erwin. A cambio, Machado se declaró culpable de los dos delitos que contemplan penas máximas de hasta veinte años de prisión cada uno, además de multas y decomiso de bienes.
El acuerdo también tiene una derivación directa en la Argentina. La fiscalía de Texas mantiene incorporada como prueba una transferencia de US$200.000 a favor de Espert, registrada a través del Bank of America y vinculada a una aeronave con matrícula N28FM, que era la que utilizaba Machado en sus viajes a la Argentina.
Esa operación es investigada por el fiscal federal de San Isidro, Fernando Domínguez, en una causa en pleno desarrollo, en la que Espert está imputado por lavado de dinero.
