La Justicia investiga la venta de carne de burro y recuerda que su consumo está prohibido

Una fiscal ambiental inició una investigación de oficio tras la prueba piloto realizada en Trelew. Buscan determinar si existió maltrato animal durante la faena y advierten que la legislación vigente no permite la comercialización de carne de burro para consumo interno.

La venta experimental de carne de burro que semanas atrás generó curiosidad y largas filas en una carnicería de Trelew ahora quedó bajo la lupa de la Justicia de Chubut.

La fiscal general especializada en Ambiente y Derecho Animal, Florencia Gómez, inició una investigación de oficio para determinar si existieron situaciones de crueldad o maltrato animal durante la faena de cuatro ejemplares realizada en el marco de una prueba piloto impulsada por el productor Julio Cittadini, en la zona de Punta Tombo.

La causa surgió luego de que más de veinte organizaciones vinculadas a la protección animal se presentaran como denunciantes y solicitaran la intervención judicial.

Según explicó la fiscal, el objetivo de la investigación es establecer si durante el proceso de faena se respetaron las normas vigentes en materia de bienestar animal.

Un producto que no puede comercializarse en el país

Más allá de la investigación penal, Gómez fue categórica respecto al marco legal que regula esta actividad en Argentina.

"La carne de burro no está contemplada dentro del Código Alimentario Argentino, por lo que no está habilitada para el consumo interno", explicó.

En ese sentido, recordó que la normativa vigente únicamente permite la faena de esta especie con destino a la exportación y bajo estrictos controles sanitarios y administrativos.

Además, señaló que en la Patagonia no existen frigoríficos habilitados para realizar este tipo de faena con fines comerciales.

"La legislación es clara: si se faena esta especie, la producción debe destinarse obligatoriamente a mercados externos", indicó.

El proyecto que despertó interés y polémica

La iniciativa fue impulsada por el productor Julio Cittadini, quien desde hace dos años desarrolla un emprendimiento de cría de burros como alternativa productiva frente a la fuerte caída de la actividad ovina en la provincia.

Según datos del sector, Chubut pasó de tener más de 6 millones de ovinos a fines de la década del 70 a menos de 3 millones en la actualidad, una reducción superior al 50%.

Con ese contexto, Cittadini comenzó a explorar nuevas alternativas ganaderas y realizó una prueba piloto con cuatro animales, cuya carne fue comercializada en una carnicería de Trelew a un valor promocional de 7.500 pesos por kilo.

La experiencia tuvo una repercusión inesperada: la totalidad de los cortes disponibles se agotó en menos de dos días.

Una investigación que recién comienza

La fiscal aclaró que la actuación judicial no implica un cuestionamiento directo al proyecto productivo ni a la búsqueda de alternativas para el sector agropecuario.

Sin embargo, remarcó que la investigación avanzará para verificar el cumplimiento de las normas de protección animal y establecer si existió algún tipo de irregularidad durante el proceso.

Mientras tanto, el caso reabre el debate sobre la necesidad de actualizar o no la legislación vigente frente a nuevas iniciativas productivas, aunque por ahora la normativa nacional continúa prohibiendo la comercialización de carne de burro para consumo dentro del país.