La Policía investiga un nuevo tiroteo registrado en la zona alta del barrio. La principal hipótesis apunta a una disputa entre grupos del sector y el temor de los vecinos vuelve a dificultar la búsqueda de pruebas.
Los disparos volvieron a escucharse en la zona alta de Pietrobelli. La madrugada de este martes dejó otro episodio de violencia armada en uno de los sectores más complejos para el trabajo policial y la investigación avanza entre escasos testimonios y varias hipótesis abiertas.
El jefe de la Unidad Regional, comisario mayor Lucas Cocha, confirmó que las primeras averiguaciones ubican el origen del hecho en un posible enfrentamiento entre personas del mismo barrio. El escenario donde ocurrió el tiroteo presenta dificultades particulares: viviendas asentadas sobre la ladera del cerro y accesos que complican tanto los patrullajes preventivos como las intervenciones posteriores.
La falta de declaraciones constituye uno de los principales obstáculos para esclarecer lo ocurrido. Según explicó el jefe policial, el temor a represalias lleva a muchos vecinos a mantener silencio, una situación que condiciona la obtención de pruebas para avanzar en la investigación judicial.
Mientras los investigadores buscan reconstruir la secuencia de los hechos y determinar el recorrido de las armas utilizadas, también analizan distintas líneas vinculadas al origen del conflicto. Entre ellas aparece la posibilidad de que el episodio guarde relación con actividades ilícitas, una hipótesis que permanece bajo análisis.
Cocha señaló además que los enfrentamientos armados se han repetido en los últimos años y remarcó la preocupación por la circulación de armas de fuego en la ciudad. En paralelo, la Policía evalúa cambios en la estrategia preventiva para el sector, donde las características del terreno y las agresiones contra efectivos durante algunos operativos agregan complejidad a cada intervención.
