La memoria donde ardía

El secretario de Derechos Humanos de la Nación,  Eduardo Luis Duhalde, realizó ayer  en  Trelew un racconto de los hechos sucedidos en el marco del contexto histórico y  político que se vivía en la Argentina en 1972, y tras destacar el trabajo conjunto de los  gobiernos  nacional,  provincial y municipal, junto a sectores de los derechos humanos  y  sociales en la recuperación del viejo aeropuerto, consideró al Centro Cultural como «una mirada hacia el pasado, pero desde el presente y pensando en el futuro de los argentinos para que la memoria sea el surco democrático profundo del nunca más».
Luego indicó que «el terrorismo de Estado se precipitó en agosto de 1972 sobre esta ciudad de Trelew, asociándola inmerecidamente al concepto de ‘masacre’. Inmerecido para una ciudad cuyos ciudadanos en aquellos dramáticos días dieron muestras de solidaridad ejemplar de repudio al acto terrorista que se cobró 16 vidas y que vieron con infinito horror e impotencia la premeditada masacre».
Tras recordar que el golpe de estado ocurrido el 28 de junio de 1966, derrocando al presidente Arturo Illia, imponiendo las Fuerzas Armadas su voluntad para «llevar adelante una política económica que concluyera la tarea de desnacionalizar la Argentina y concentrar la economía a favor del capital extranjero y los sectores del privilegio», Duhalde recordó distintos hechos de la represión como «La noche de los bastones largos», y la muerte de numerosos presos políticos, para expresar posteriormente que «la orden de masacrar a los prisioneros (en Trelew) fue dispuesta por el propio presidente (Agustín) Lanusse y las tres armas».
Además, Duhalde reivindicó la figura del ex diputado nacional Mario Abel Amaya, diciendo de él que «con su coraje y su actividad desde el mismo momento en que sucedieron los hechos en el Aeropuerto, tratando de garantizar la vida de los combatientes, representó la dignidad de los ciudadanos chubutenses».
Finalizando sus palabras el secretario de Derechos Humanos de la Nación, expresó que «el festín de sangre en la Base Almirante Zar fue la piedra fundacional del gran genocidio implementado a partir del 24 de marzo de 1976 tras el nuevo asalto al poder», sostuvo para expresar que «ello le da una muy especial significación».

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