La muerte del comerciante de Km 5 es investigada como un homicidio
Héctor Romero fue hallado sin vida por su hermana y su cuñado durante la noche del martes en su vivienda de José Ingenieros al 1000. El cuerpo estaba descompuesto y presentaba heridas sangrantes. En la autopsia que se le practicó ayer se determinó que tenía heridas punzocortantes que le provocaron fractura también en cuatro costillas. El Ministerio Público Fiscal investiga la causa como presunto homicidio pero no se descarta que las heridas hayan sido autoinfligidas.

El Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia investiga como un presunto homicidio la muerte de Héctor Romero, un comerciante de 42 años que residía en Kilómetro 5.

Según pudo averiguar El Patagónico, la autopsia que le practicaron determinó que presentaba al menos cinco lesiones cortantes, compatibles con puñaladas. Registraba esas heridas en el tórax y en el abdomen. También tenía fracturadas al menos cuatro costillas.

El comerciante, conocido por su trabajo en una casa de repuestos de automotores del barrio ferroviario, fue hallado sin vida el martes alrededor de las 22:20. Su hermana y su cuñado fueron quienes lo encontraron, luego de ingresar a la vivienda preocupados por no tener noticias sobre él desde hace varios días. Es que al consultarles a vecinos, estos también habían afirmado que llevaban un tiempo sin verlo.

Al ingresar, sus familiares se encontraron con el cuerpo descompuesto, indicaron las mismas fuentes. En el lugar tomó intervención personal policial de la Comisaría Mosconi y la División de Policía Científica.

El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial y se le dio intervención a la fiscal Verona Dagotto quien dirigió la investigación de las primeras horas. La autopsia fue practicada por la médica forense Eliana Bévolo.

A partir del informe preliminar de la forense y del informe de Criminalística, el Ministerio Publico Fiscal caratuló en forma provisoria el caso como presunto homicidio. Todavía se aguardan los resultados de las comparaciones de huellas digitales y palmares que se levantaron en el cuchillo que encontraron cerca del cuerpo de Romero.

La Policía Científica informó que no se observaba violencia en el lugar. Tampoco alguna abertura de la vivienda estaba violentada. Lo que sí levantaron los peritos policiales fueron muestras de un reguero de sangre que iba desde la cocina hasta el dormitorio en donde fue hallado recostado el cuerpo.

El goteo de sangre hizo pensar a la policía que se podía llegar a tratar de lesiones auto infligidas por la víctima, pero otros investigadores ponían en tela de juicio esa hipótesis al plantearse cómo puede una persona auto infligirse con tal violencia, hasta provocar la fractura de costillas y en reiteradas oportunidades.