La nueva pericia indicaría que Angel padecía una neumonía

La causa por la muerte del niño de 4 años sumó una nueva hipótesis médica que obliga a revisar el encuadre judicial de los imputados.

La investigación por la muerte de Ángel Nicolás López (4), ocurrida el pasado 6 de abril, atraviesa una etapa decisiva luego de que se incorporaran al expediente los resultados de los estudios histopatológicos realizados al cuerpo del niño que murió mientras estaba bajo la custodia de su madre, Mariela Altamirano, y la pareja de esta, Michel González. La nueva pericia concluyó que el menor habría muerto como consecuencia de una neumonía bilateral sin tratamiento oportuno.

El informe modificó el eje médico sobre el que se sostenía hasta ahora la causa judicial. En la audiencia de apertura de investigación, la Fiscalía había planteado que el fallecimiento estaba vinculado a un cuadro de hipertensión endocraneana provocado por edema cerebral difuso y una hemorragia subaracnoidea compatible con lesiones traumáticas.

En aquella exposición también se mencionó que Ángel presentaba al menos 20 golpes en la cabeza y un cuadro asociado al denominado síndrome del niño maltratado.

EL NUEVO INFORME

Según indicaron fuentes ligadas a la investigación, el análisis histopatológico determinó que el niño padecía una infección respiratoria aguda bilateral que derivó en una deficiente oxigenación cerebral y posteriormente en el cuadro que ocasionó la muerte.

A partir de esta nueva conclusión, la situación procesal de Altamirano y González -detenidos en principio hasta octubre- podría quedar sujeta a revisión. Hasta el momento ambos permanecen imputados por homicidio agravado, aunque las defensas ya evalúan solicitar modificaciones en la calificación legal.

Entre las figuras que comenzaron a analizarse aparece la de abandono de persona seguido de muerte, bajo la hipótesis de que el niño habría atravesado un cuadro de salud grave sin recibir asistencia médica adecuada.

De todos modos, fuentes judiciales aclararon que la nueva causa médica establecida en la pericia no implica que los acusados queden exentos de responsabilidad. En esta nueva etapa, la investigación buscará establecer desde cuándo Ángel presentaba síntomas, cuál era su estado de salud y si existió omisión de cuidados por parte de los adultos responsables.

Las lesiones detectadas en la autopsia preliminar continúan formando parte del expediente. Ahora, uno de los puntos centrales será determinar si esos golpes tuvieron incidencia directa en el fallecimiento, o si correspondían a lesiones previas sin relación letal.

La historia clínica del Hospital Regional también mantiene relevancia dentro de la causa. Allí quedó asentado que el niño ingresó con un paro cardiorrespiratorio y con antecedente de traumatismo previo.

Mientras tanto, la querella y parte del entorno familiar rechazaron la hipótesis médica surgida de la nueva pericia. Lorena Andrade, pareja de Luis López -padre biológico del menor- cuestionó públicamente el informe y sostuvo que Ángel “era un nene sano, feliz, que corría y jugaba”.

“Él no tenía ninguna enfermedad. A Ángel lo mataron a golpes y ahora quieren inventar esto para limpiar a los responsables”, expresó.

La mujer también recordó que anteriormente habían advertido sobre presuntas situaciones de violencia y negligencia relacionadas con el entorno en el que vivía el niño desde que la Justicia de Familia decidiera otorgarle la custodia a la madre biológica.

El expediente continúa bajo reserva mientras se aguardan nuevas medidas judiciales y posibles pedidos de revisión de la imputación.