La obra del Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) vuelve a estar paralizada porque los trabajadores no cobran sus quincenas. No es la primera vez que ocurre esta situación y todo hace presumir que no se cumplirá la promesa de la gestión de Mauricio Macri de inaugurar el proyecto en marzo de 2020.
Esta vez los trabajos se pararon el lunes debido a que los trabajadores nucleados en la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) no cobran hace un mes y ya se van a juntar tres quincenas adeudadas por parte de la empresa Potenza Construcciones, según la dirigencia sindical. A ello se suma que tampoco tuvieron vacaciones y la obra carece de las normas de higiene necesaria, reclaman.
En diálogo con El Patagónico, el secretario general de la seccional Comodoro Rivadavia de la UOCRA, Raúl Silva, sostuvo: “la situación sigue igual porque no hemos tenido respuestas por parte de la empresa por el tema de los pagos. Por eso estamos con acciones de medida directa porque a los trabajadores le deben dos quincenas y van para tres”.
El dirigente gremial explicó: “antes había un atraso en el tema de los pagos, pero nunca fue tan grave como ahora. Veníamos con un retraso de una semana en el pago de las quincenas pero ahora se agravó y ya cumplimos un mes”.
La situación afecta a 24 trabajadores por lo que los damnificados realizan retención de servicio y se manifiestan en la obra.
El proyecto de ampliación del CABIN se ejecuta a través del Plan Nacional de Medicina Nuclear e involucra una inversión total de más de 600 millones de pesos. Su finalización permitiría instalar dos nuevos aceleradores lineales y actualizar el equipamiento asociado a las terapias radiantes, así como incorporar tecnología de punta en medicina nuclear a través de un nuevo PET.CT y SPECT.CT.
Está previsto que la obra se inaugure en marzo de este año pero debido a los diferentes inconvenientes los plazos serían reconsiderados.
En junio de 2018 comenzaron los problemas con la falta de pagos a los trabajadores. En ese momento la empresa Sofra SA se declaró en quiebra y paralizó los trabajos dejando a la deriva a 50 operarios. Tuvo que pasar casi un mes y medio para que la empresa Rivas Construcciones, quien contrató a Potenza Construcciones, se hiciera cargo de los trabajadores y retomara los trabajos en el CABIN.
