La octava marcha a Lago Escondido enfrentó obstáculos y confrontaciones

Los manifestantes que buscan un acceso libre y seguro al Lago Escondido se encontraron con un camino bloqueado y enfrentamientos. El conflicto sobre la propiedad y el acceso al lago continúa.

En la octava marcha hacia el Lago Escondido, los manifestantes que reclamaban un paso libre y seguro hacia el lago se encontraron con un portón cerrado al inicio del acceso al camino a Tacuifí. Este bloqueo estaba conformado por rejas engrasadas, lo que resultó en varios manifestantes manchados.

La presencia policial fue notable, y detrás del vallado, a unos veinte metros, se observó a personas formando una barrera, incluyendo a algunas a caballo. Según varias fuentes, desde el otro lado de la cerca de hierro, comenzaron a arrojar piedras de un tamaño considerable. Aunque algunos manifestantes respondieron de la misma manera, la mayoría decidió retirarse rápidamente para evitar la confrontación.

Los que sostienen que el acceso es privado destacaron que los manifestantes desprendieron un cartel del portón y lo incendiaron. El cartel indicaba que la Justicia había declarado ese sitio como privado y llevaba el nombre de Domingo Puchy, en lugar del camino de Tacuifí, como lo denominan quienes abogan por su carácter público.

Es importante recordar que el año pasado, una decisión judicial determinó que el único sendero de libre acceso es el de montaña. Sin embargo, recientemente, un grupo de manifestantes intentó acceder al lago por este sendero, pero las malas condiciones del terreno les impidieron avanzar más allá del Lago Soberanía, a menos de cinco kilómetros de su objetivo.

Con el camino más corto y en mejores condiciones cerrado y engrasado, y un sendero de tránsito libre pero casi intransitable, el nuevo intento de acceder al lago terminó en piedrazos y un cartel destruido.