El Gobierno publicó un video en el que no menciona los crímenes de la dictadura en el aniversario del golpe cívico-militar de 1976 y cientos de miles de personas le respondieron en las calles repitiendo el histórico reclamo de Memoria, Verdad y Justicia.
Fue un Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia especial. El reclamo de Memoria, Verdad y Justicia tiene más de cuatro décadas, pero esta vez correspondía gritarlo frente a una Casa Rosada dominada por un Gobierno negacionista. Por eso, 400.000 personas respondieron a la convocatoria de los organismos de derechos humanos y colmaron la Plaza de Mayo, dejando una imagen como no se había visto en mucho tiempo.
Una de las que habló desde el escenario fue la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Pidió por una ley que sancione a funcionarios negacionistas de la última dictadura cívico-militar, de cuyo comienzo se cumplieron 48 años, recordó que "los responsables civiles", entre ellos "el poder económico concentrado", "siguen en su mayoría impunes" y llamó a forzar un cambio en el rumbo económico del Gobierno de Milei.
UN DIA MUY PARTICULAR
La jornada arrancó temprano. Tras una semana de lluvias constantes en la Ciudad de Buenos Aires, el domingo estuvo marcado por un cielo soleado y un calor que molestó, pero no sofocó. Las personas sueltas y las columnas de organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, partidos políticos, centros de estudiantes y asociaciones civiles comenzaron a llegar a la mañana. Para el mediodía, los subtes estaban saturados, la gente ya caminaba por el medio de las calles en todas las avenidas y calles cercanas a Avenida de Mayo, y la columna de la Confederación General del Trabajo (CGT) -algo histórico que demostró el cambio de época política que se vive- ya asomaba por Diagonal Sur.
Desde allí, todos avanzaron sin problemas y en un clima que osciló entre la alegría de reencontrarse en la calle, la bronca por las actuales políticas de Milei, la angustia de volver a escuchar un discurso negacionista desde el máximo poder público y, como siempre, la esperanza al escuchar hablar a Estela de Carlotto o la madre de Plaza de Mayo Taty Almeida.
Centros de estudiantes de colegios secundarios y de universidades, trabajadores, jubilados. Todos estuvieron en la Plaza de Mayo. "Nos van limitando, nos quieren apagar, hacer sentir vulnerables, como que no podemos", opinó Florencia, una abogada de 29 años. Alberto, un jubilado, expresó una urgencia similar. Asiste a la marcha año a año, pero en 2024 notó una necesidad especial no solo porque este Gobierno, opinó, "nos está llevando a la ruina", sino por el atentado que sufrió una militante de H.I.J.O.S la semana pasada en Santa Fe. "Ya es mucho. ¿Qué más?", dijo a El Destape con un tono de resignación, aunque con la convicción de seguir luchando en la Plaza de Mayo.
