La policía desactivó dos fiestas clandestinas

En la madrugada del domingo, efectivos de la Comisaria Séptima de Río Gallegos, con apoyo de personal del Comando Radioeléctrico y Guardia Infantería, desactivaron dos fiestas clandestinas en diferentes barrios, de las cuales  tomaban parte más de treinta concurrentes, mayoritariamente jóvenes.

El primero de los operativos, alrededor de las 02.50 se efectuó en una casona ubicada en la calle 16 (entre 13 y 17) del barrio San Benito, luego que en un patrullaje de rutina, una comisión de la citada Comisaría divisara varios vehículos estacionados en ese lugar y el ingreso de varios jóvenes de ambos sexos que llevaban bebidas alcohólicas

Ante tal situación se solicitó la colaboración del personal del Comando Radioeléctrico y de la Guardia de Infantería y pudiéndose constatar que en el interior había gran cantidad de personas ingiriendo bebidas alcohólicas y bailando.

Luego de darse la orden de cortar el sonido de la música, se les informó que se encontraban infringiendo lo estipulado en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) Nro. 287/21, que prohíbe estos eventos por la pandemia de COVID 19 y se solicitó a la totalidad de los asistentes que egresaran del inmueble.

Todos accedieron a ese requerimiento menos dos mujeres que se tornaron agresivas e incluso intentaron agredirse físicamente ellas, según consigna el parte de prensa suministrado por la oficina de Comunicaciones Institucionales de la fuerza de seguridad.

Además, las mismas suministraron datos filiatorios falsos por lo que de forma preventiva fueron conducidas a la Comisaria Séptima.

Por este hecho, luego de labrarse las actuaciones de rigor, se puso en conocimiento al Juzgado Federal y a través del dr. Ceresoli se dispuso notificar formalmente de la infracción a todos los asistentes a la fiesta.

Los mismos sumaban más de veinte con edades que oscilaban entre los 19 y los 35 años, pero además se constató la presencia de una menor de 16 años.

Más tarde, a las 05.20, vecinos del barrio Bicentenario alertaron a la guardia de la misma comisaría sobre otra fiesta clandestina que se estaba realizando en un domicilio ubicado en el Lote 8.

Al llegar, los uniformados escucharon gritos y música a alto volumen y en un principio no les quisieron abrir la puerta, pero luego el propietario accedió a hacerlos pasar y se verificó que había numerosas personas ingiriendo bebidas alcohólicas.

Al igual que en el caso anterior, se puso en conocimiento del hecho al Juzgado Federal, procediéndose a notificar a los causantes de la infracción.

En esta casa se verificó la presencia de quince adolescentes de ambos sexos, de entre 16 y 18 años, por lo cual también se requirió la presencia de persona de la Oficina de Niñez. Adolescencia y Familia del municipio.

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