La PSA capacitó a su personal en hebreo y abrió un interrogante sobre el criterio elegido

La Policía de Seguridad Aeroportuaria realizó una capacitación en idioma hebreo con la participación de autoridades de la fuerza, del Instituto Superior de Seguridad Aeroportuaria, de la Organización Sionista Argentina y de la DAIA. El hebreo ocupa un lugar muy acotado entre las lenguas de uso global, por lo que la elección del idioma para la formación plantea interrogantes sobre las razones específicas de la capacitación.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) realizó una capacitación en idioma hebreo como parte de una preparación que, según informó la propia fuerza, apunta a fortalecer los vínculos de cooperación y preparar a sus integrantes para nuevos escenarios vinculados con la actividad aeroportuaria.

La apertura estuvo encabezada por el director nacional de la PSA, Carlos Tonelli Banfi; la vicerrectora del Instituto Superior de Seguridad Aeroportuaria (ISSA), Julia Cordero; el director de Seguridad Institucional, Erwin Viera; y el secretario de Coordinación y Capacitación Policial, Alejandro Rodríguez Diez.

También participaron el presidente de la Organización Sionista Argentina, Federico Nemetzky, y el prosecretario de la DAIA, Gustavo Sakkal. La capacitación estuvo a cargo de Ariel Merszon.

La PSA vinculó esta formación con la próxima conexión aérea directa entre Buenos Aires y Tel Aviv a través de EL AL. En ese marco, la fuerza señaló que busca reforzar su preparación frente a los desafíos que puedan surgir con la incorporación de esa ruta.

La elección del hebreo como eje específico de la capacitación introduce, a su vez, un dato que llama la atención: según distintos relevamientos sobre cantidad de hablantes, se encuentra entre las lenguas de menor alcance global y aparece alrededor del puesto 58° en los rankings internacionales, dependiendo de la metodología utilizada. Una estimación reciente sitúa en unos 9 millones la cantidad de personas que hablan hebreo en el mundo.

Ese contexto deja planteada una incógnita sobre el criterio que llevó a priorizar precisamente este idioma para la capacitación de la fuerza y qué necesidades concretas busca atender dentro de la preparación anunciada por la PSA.