“La Sanmartiniana”, una manera diferente de entender la política

Ayer un equipo de Diario Patagónico participó de la navegación que realiza el velero del programa de investigación y divulgación científica “Pampa Azul”. Así se pudo apreciar la ciudad desde el océano, con su imponente paisaje, y conocer un poco sobre este proyecto que busca enseñar la política desde el conocimiento y la inclusión, rescatando la importancia del mar.

Más de 22 localidades, con un recorrido de alrededor de 2.800 kilómetros para unir Posadas con Comodoro Rivadavia y transportar a lo largo de su periplo más de 800 jóvenes que vivieron una aventura distinta. El velero Sanmartiniana hoy tendrá su última jornada de visita a Comodoro Rivadavia, donde llegó el martes desde Camarones, luego de haber ingresado en diciembre a las costas de Chubut.

El velero partirá mañana temprano con destino a Caleta Olivia, para continuar con esta travesía que busca concientizar sobre la importancia del mar y enseñar de otra forma la política.

Ayer un equipo de Diario Patagónico realizó el paseo náutico en la nave por la costa del Golfo San Jorge. Esos viajes también estuvieron destinados en estos días al público general, sindicalistas, militantes y actores políticos.

Alrededor de las 17:15, la embarcación salió desde el puerto, iniciando un viaje que se extendió por una hora y media, al mando del teniente de Fragata Julio César Urien, quien tiene una larga historia en la Armada. En la madrugada del 17 octubre de 1972, cuando Juan Domingo Perón llegaba del exilio, Urien protagonizó una sublevación en la ESMA, que años después sería el principal centro de detención durante el mal llamado Proceso de Reorganización Nacional.

La experiencia de ayer resultó muy valiosa, por la travesía misma que realiza el velero y la posibilidad que significa poder ver la ciudad desde otro ángulo, apreciando la inmensidad del mar y el imponente paisaje del cerro Chenque. Es que Comodoro se ve grande, enorme, con la lejanía del Pico Salamanca y el triste panorama que exhibe el humo que surge del basural.

UN PROYECTO MILITANTE

El proyecto que forma parte del programa de investigación y divulgación científica “Pampa Azul” cuenta con el apoyo de Prefectura Naval Argentina y la Armada. Su objetivo es generar conciencia marítima, según explicó Urien.

“Es como dice la Presidenta el futuro está en el mar”, reconoce el también presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua, quien se autoproclama como defensor del kirchnerismo.

Por esa razón, en cada puerto la Sanmartiniana recibe a nuevos navegantes, principalmente jóvenes militantes de La Cámpora, quienes realizan la travesía. Así se fomenta el debate, el conocimiento político y también el compañerismo. Además de la náutica, un deporte elitista según Urien.

La experiencia no es fácil, ya que se debe soportar la escasa velocidad de la embarcación (12 kilómetros), el frío y el viento, y el movimiento del mar que en los primeros días complica a más de uno de los principiantes. Además de los turnos de navegación cada cuatro horas, ya que se “trabaja hombro con hombro y espalda con espalda”. Ahora se espera que se sumen cuatro personas de Comodoro, quienes acompañaran la travesía en dirección sur.

MAS DE 2.800 KILOMETROS

La Sanmartiniana inició su travesía en Buenos Aires, navegando hasta Posadas, Misiones, donde se inició el recorrido oficial en los últimos días de octubre. Luego la travesía que busca llegar hasta los límites de la zona de exclusión de las Islas Malvinas, continuó por Corrientes, y otras localidades, cruzando ríos hasta llegar a Buenos Aires, donde culminó la primera etapa y se acondicionó el velero.

Luego llegaría la travesía por el sur argentino donde el mar se hace fuerte, los vientos más intensos y el frío aparece con el pasar del verano. Así llegaría en diciembre a Puerto Madryn, la primera ciudad de Chubut donde ingresó, y también el lugar donde quedó anclado para que su tripulación pase la Navidad con su familia. Es que la travesía se extenderá por lo menos hasta abril, y en el mar los afectos también pesa.

Durante esos días en la ciudad del Golfo Nuevo, que los recibió con una tormenta que asustó a más de un tripulante que se está iniciando en el velero escuela, Ariel Navarrete (20) se encargó de cuidar la embarcación junto a otros militantes de La Cámpora que se van sumando al viaje para aprender a navegar, y aprender un poco más de la historia del país.

“Es la primera vez que navego a vela, ya lo había hecho en pesqueros”, aseguró Ariel, quien se sumó en San Antonio Oeste, y tuvo la valentía para entrar a puerto en el Golfo Nuevo.

“Justo me tocó entrar a mí con la tormenta. Estuvo complicado”, reconoció entre risas afirmando que quiere realizar todo el trayecto llegando a Ushuaia y retornando hasta La Plata, donde finalizaría este ambicioso proyecto. 

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