La Selección desafió la prohibición con un mensaje por Malvinas

Tras el triunfo frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial, los futbolistas argentinos desplegaron una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" y la ubicaron en el centro de los festejos sobre la cancha.

El cruce entre Argentina e Inglaterra volvió a estar atravesado por el significado histórico que rodea a ambos países. La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y el recuerdo de la guerra de 1982 continúan presentes en la memoria colectiva argentina y suelen adquirir protagonismo cada vez que las selecciones se enfrentan.

Luego de la victoria en la semifinal del Mundial, los jugadores argentinos descendieron al césped con una bandera que llevaba la inscripción "Las Malvinas son argentinas". Giovani Lo Celso posó junto a la bandera, la dejó sobre el campo de juego y el plantel se ubicó alrededor para que formara parte de la celebración.

La Guerra de Malvinas se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. El conflicto enfrentó a Argentina y al Reino Unido luego del desembarco ordenado por la Junta Militar encabezada por Leopoldo Fortunato Galtieri en las islas, que permanecían bajo control británico desde 1833.

La respuesta del gobierno británico, encabezado por la entonces primera ministra Margaret Thatcher, fue el envío de una fuerza naval para recuperar el archipiélago. Tras 74 días de enfrentamientos, la guerra concluyó con la rendición argentina en Stanley.

El conflicto dejó un saldo de 649 militares argentinos y 255 británicos fallecidos. Sus consecuencias también marcaron la historia política de ambos países: en Argentina aceleró el fin de la dictadura y el retorno a la democracia en 1983, mientras que en el Reino Unido fortaleció el liderazgo de Thatcher y favoreció su reelección ese mismo año.