La salida de Alexis Mac Allister de Boca tiene un trasfondo político que no se agota en el estrecho vínculo de su padre con Mauricio Macri. La derrota del "Tano" Angelici en la conducción del club precipitó su salida, aunque la operación se completó en un entramado en el que participó el ex titular de la AFI Gustavo Arribas.
En medio de especulaciones por la venta anticipada de Mac Allister del club, La Política Online supo por fuentes al tanto de la negociación que su pase al Brighton de Inglaterra se hizo a través de un fondo en el que intervienen Arribas y Matías Ahumada, un empresario chileno que manejaba las cuentas extraoficiales del club.
La salida de Alexis abrió de entrada la especulación de las presiones de su entorno -tanto de su padre, ex funcionario de Macri, como de su manager que sostiene un vínculo estrecho con la gestión anterior del club-, aunque a ese entramado de relaciones se suma el papel de Arribas.
"El negocio es venderlo barato al fondo y que después se aumente el valor sin cobrar todo al fútbol inglés", aseguró una fuente al tanto de la operación de blanqueo que beneficiaría los números del ex AFI, cuyo nexo con Boca fue durante los últimos años Andrés Ibarra, de importante influencia en el club en ambas gestiones de Angelici y que fuera ministro de Modernización del Estado en la administración neoliberal de Macri.
Este medio supo que la auditoría que encargó la nueva conducción de Jorge Amor Ameal actualmente investiga este tema, además de una cláusula excepcional de "lealtad" a un jugador de boca por 2.6 millones de dólares, que tiene un colateral armado.
