La vecinal del Ceferino reclama atención estatal

La nueva conducción vecinal del barrio Ceferino Namuncurá, que asumió hace 90 días, solicitó que las autoridades municipales y provinciales se interesen de la problemática de ese populoso sector comodorense. La dirigencia de ese lugar esperaba otras respuestas del sector político, luego de haber recibido en la sede al gabinete municipal.

El presidente, Rafael Pérez, reclamó «que nos den una mano porque no tenemos nada». El pedido fue dirigido a las autoridades en virtud de las necesidades que tienen en las calles que necesitan mantenimiento, la refacción del edificio de la vecinal y un centro periférico.
Pérez recordó que «estamos sin periférico hace cuatro años, solicitamos una ambulancia y no pasa nada».
Los vecinos piden aunque no sea en lo inmediato un espacio físico dentro del barrio donde puedan habilitar una sala de primeros auxilios.

ESPERAN UN SUBSIDIO
El dirigente reconoció que «somos nuevos en la militancia de la vecinal y por eso hemos solicitado ayuda, ya que recibimos una vecinal en pleno deterioro que no tiene mesa, sillas, luz, porque hay cortorcuitos y además se llevaron los calefactores».
Durante el temporal, la vecinal atendió los reclamos de los vecinos que sufrieron distintos inconvenientes y por eso ayer mostraron al periodismo cómo se llueve el edificio.
Incluso mencionó que en la sede tienen talleres para hacer y estan parados porque no se puede hacer nada: «hace frío, se llueve y esto lo venimos diciendo hace 90 días», sostuvo.
Pérez también refirió que ellos siguen esperando con sus necesidades porque «el municipio y provincia dan subsidios pero nunca a la vecinal del Ceferino».
El problema de la falta de calefacción afecta a quienes usan ese espacio para poder reunirse como el caso de los adultos mayores que se juntan los miércoles allí. El dirigente dijo que se trata de unas 40 personas que hacen sus encuentros sin calefacción y sin la presencia de una enfermera que les pueda controlar la presión.

SECTORES CRITICOS
Algunos sectores que presentan inconvenientes son las calles Calafate al 1.000, Soldado Almonacid, pasaje Machado y, según mencionó Pérez, hubo inundaciones en calle Wilde entre Malvinas y Florida y también en calle Entre Ríos.
Precisó además que existen inconvenientes en Juvenillas, donde hay que hacer el cordón cuneta. «Allí hay un gran barrial, greda y da la impresión que nos tienen olvidados», agregó.
También se inquietó por el murallón de contención de la avenida Juan XXIII, ya que allí los vecinos «están colgados y no se sabe cuándo van a terminar la obra, tienen tiempo hasta mayo para terminarla pero si sigue lloviendo y no se apuran no sé cómo cubrirán ese espacio de un metro que queda al descubierto, tienen que rellenarlo si no el desmoronamiento va a seguir».

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