La vecinita de enfrente
Con su trabajo, Eduardo Uglessich pudo traer casi enseguida a su madre y a sus tres hermanas desde Puerto San Julián. La familia vivía en la calle Italia, muy cerca de la casa donde hoy transcurre la charla, y enfrente de la mujer que le cambió la vida al joven que había venido a Comodoro Rivadavia a trabajar y crecer.
"Una de mis hermanas se puso de novia y cuando llegó el momento del casamiento había que hacerle el vestido. Empezamos a preguntar por todo el barrio si alguien conocía a una modista. En la despensa, nos dicen 'pero si la tienen enfrente a Pitty, la chica de Blanc'". Ese consejo no solo generó un hermoso vestido de novia, también el cambio radical en la vida de don Eduardo.
"Pitty", como todo el barrio aún sigue llamando a María Amelia Blanc, hoy de 92 años, se hizo amiga de su clienta y su familia, tanto que se pasaba tardes enteras tomando mate, conversando y mirando a Eduardo, que hoy afirma: "me echó el ojo y empezamos a salir, primero como amigos y luego de novios. Nos casamos el 20 de diciembre de 1958", resalta.
Don Eduardo está cada vez más enamorado de Pitty y para que todo el mundo sepa lo bella que era cuando él dice que le echó el ojo, muestra una foto de un concurso de reina del 13 de Diciembre. "Salió primera princesa. La reina le ganó por un solo voto y todo estuvo muy discutido. Para mí era y es la más linda", afirma.
Con Pitty formó su familia, tuvieron a Gustavo hoy con 57 años y este le dio a sus dos nietos, Raico de 25 "que ya es ingeniero industrial" y Valeska de 24 "que es igual de bella a Pitty. La única diferencia es que ella es morocha y su abuela rubia, pero después son dos gotas de agua, dos bellezas", remarca Uglessich.
Comodoro cambió mucho desde su llegada, pero para don Eduardo sigue siendo esa "ciudad pujante, que aportó y aporta tanto al país. Acá hicimos ferrocarriles que luego levantamos, somos la capital del petróleo, un orgullo nacional, por esa razón y por el amor que conseguí acá y la buena gente que tiene esta ciudad, siempre voy a estar agradecido por haber tenido la oportunidad de ser un auténtico comodorense", confiesa.